La Justicia ordenó redoblar los esfuerzos para detener a Alberto Samid. Las fuerzas de seguridad allanaron su casa en Ramos Mejía pero el empresario de la carne no se encontraba allí.

El Tribunal Oral Penal Económico N° 1 ordenó la detención de Alberto Samid luego de que no se presentara este miércoles en una audiencia del juicio oral que lo tiene como acusado de asociación ilícita y evasión de impuestos.

Fuentes judiciales informaron a Infobae que la presencia del “Rey de la Carne” en el encuentro del miércoles por la mañana era obligatoria porque se iban a realizar las dúplicas y réplicas, y posiblemente la lectura del veredicto del caso.

Ante el faltazo de Samid, la Fiscalía pidió que se adopten medidas y los jueces decidieron ordenar la detención. Tal era el grado de sorpresa de los presentes en la sala, que ni siquiera el abogado defensor tenía noticias sobre el paradero del empresario, explicaron las fuentes consultadas.

Mientras las fuerzas de seguridad lo buscaban, Samid habló por distintos canales de televisión.

“No me voy a entregar con estos tipos, prefiero ser un fugado político que un preso político”, lanzó, exaltado, al tiempo que aseguró que el fiscal Gabriel Pérez Barberá le pidió una coima de 1.800.000 dólares para liberarlo de la acusación de asociación ilícita y evasión de impuestos.

El empresario contó que al fiscal “lo denuncié (públicamente) hace dos semanas, me llamaron en un juzgado por una causa que estaba cerrada. Al tercer día el fiscal me pidió USD 1,8 millones, me da tres días para que junte el dinero. Lo denuncié públicamente, nadie se hizo eco, y ahora saltan que me van a buscar. No tengo la plata, y si la tuviera no la voy a poner”.

“Estos tipos me quieren ir a hacer tomar agua podrida en Ezeiza, como están haciendo los muchachos. A los 71 años no voy a ir a tomar agua podrida. Si me agarran, mala suerte”, agregó Samid, que además criticó a los jueces y fiscales federales: “Esto es lo que hacen estos tipos, son unos ladrones, sinvergüenzas y ahí hay que poner una bomba atómica en Comodoro Py. Eso no es Comodoro Py, es Comodoro Pro, ahí le roban la plata a la gente, los meten preso, es una cueva de ladrones. Yo estuve dos semanas yendo ahí, te das cuenta lo que es. Cuando llega alguien del Pro, están todos a los abrazos, cuando llega un peronista están todos serios”.

En esa línea, Samid dio detalles del supuesto pedido de coima: “A cinco metros del fiscal estaban los jueces y a diez metros había dos policías. Cuando me di cuenta de lo que estaba pasando, le pregunté al fiscal, que me dijo ‘esto es un pacto de caballeros, ponga USD 1,8 millones y se arregla todo’. Junte la plata y hablamos. Fue todo de 30 segundos, muy rápido. Se tomó tres días de vacaciones durante el juicio, y cuando volvió, me mandé a mudar. Yo la plata esa no la tengo, y si la tengo no la voy a poner”.

El fiscal en lo penal económico Gabriel Pérez Barberá había pedido la semana pasada seis años y seis meses de prisión, al considerar que el empresario fue parte de una asociación ilícita a través de la cual se evadían impuestos de la comercialización de carne.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que actúa como querellante en el caso, también pidió una condena para Samid y el resto de los acusados. La investigación por evasión y asociación ilícita comenzó en 1996 por una denuncia de la Dirección General Impositiva (DGI) contra un grupo de frigoríficos que evadía el IVA en la comercialización de carne. La orden de detención y el juicio está a cargo del Tribunal Oral Penal Económico 1, integrado por los jueces Diego García Berro, Ignacio Fornari y José Michilini.