Agentes de la Patrulla Fronteriza hallaron un avión monoplaza abandonado en Arizona cargado con metanfetamina y fentanilo luego de detectarlo en un radar en la frontera México-Estados Unidos

Una extraña avioneta de una sola plaza fue hallada en la frontera México-Estados Unidos.La Policía Fronteriza estadounidense localizó un peculiar avión monoplaza cargado con USD 500.000 en estupefacientes.

Los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos encontraron el avión ultraligero y modificado para potenciar su capacidad, en un lugar de aterrizaje improvisado y lleno de tierra al Sur de la estación de Tuscon en Arizona.

Los oficiales de la Patrulla Fronteriza que comandan las estaciones de Nogales y Tuscon fueron alertados por las Operaciones Aéreas y Marinas luego de que se detectó la aeronave sospechosa aproximadamente a las 23:00 horas locales.

Agentes de la Patrulla Fronteriza confiscaron dicha aeronave modificada el 23 de mayo pasado luego de que se detectara que ingresaba ilegalmente al espacio aéreo de los Estados Unidos desde México, cerca de la frontera con Tuscon en el estado de Arizona.

Según un comunicado de prensa de la CBP, los agentes de inmigración encontraron dos grandes recipientes de plástico para almacenamiento unidos al fuselaje de la aeronave. Lasunidades caninas de la Patrulla Fronteriza inspeccionaron la aeronave y descubrieron numerosos paquetes de metanfetamina dentro de los contenedores.

Los agentes llevaron las drogas y el avión a la Estación de Patrulla Fronteriza de Nogales y confirmaron que los paquetes contenían más de 143 libras de metanfetamina y más de 200 gramos de fentanilo.

La persona que operaba la aeronave no estaba ubicada después de una búsqueda de helicópteros liderada por las Operaciones Aéreas y Marinas. Un portavoz de la CBP le dijo a DailyMail que ha habido “numerosos intentos de aviones ultraligeros en el pasado” para contrabandear drogas a través de la frontera.

Recién, el muro fronterizo entre Estados Unidos y México tuvo un inesperado incremento en su construcción. Un grupo de simpatizantes de las políticas antimigratorias de presidente Donald Trump se organizó para construir un tramo de la polémica pared con sus propios fondos, recaudados a través de una fundación.

Este grupo de estadounidenses edificó -sin ayuda del gobierno- un tramo del muro fronterizo entre Nuevo México y Chihuahua, territorio estadounidense y mexicano, respectivamente.

Este proyecto fue liderado por Jeff Allen, de 56 años y dueño de ese pedazo de tierra de media milla donde fue levantado el muro. Compró esos terrenos a través de su empresa American Eagle Brick Company, pero la pared antimigrantes no fue financiada por él, pues la hizo con el dinero que la organización We Build the wall recaudó en Internet por varios meses a través de la página de GoFundMe.