Por Alfredo Moreno. Primero colonizada y luego empobrecida es el saldo de cuatro años de la gestión Cambiemos. El achicamiento de ARSAT y la discontinuidad de los proyectos satelitales desplazaron el posicionamiento argentino en el mercado regional y local de las telecomunicaciones.

La decisión política del gobierno saliente, sobre la discontinuidad del Plan Satelital Argentino, los servicios de la red federal de fibra ótica, del centro nacional de datos (CND) y la discontinuidad de la Televisión Digital Abierta (TDA) muestran una fuerte pérdida de soberanía y un empobrecimiento tecnológico.

Las inversiones en ARSAT pasaron de USD 200 millones en 2015 a USD 55 millones en 2017 evidenciando el estancamiento y el freno al despliegue de infraestructura en telecomunicaciones. Los ingresos en dólares de ARSAT en el año 2017, según la información publicada por la empresa para los primeros 9 meses, son iguales a los alcanzados en 2015. A pesar de contar con ARSAT-2 y de la entrada en servicio de miles de kilómetros de la red de fibra óptica, la actividad comercial de la empresa quedó truncada.

ARSAT cambio; paso de ser una empresa de base en las Tecnologías de Informática y Comunicaciones a una empresa de base administrativa comercial. Los objetivos alcanzados hasta el año 2015, la conformación y formación de sus empleados mostraron logros que permitieron que Argentina se posicione en el selecto grupo de países con producción satelital. Un CND con certificación única en el país y una REFEFO y TDA que se desplegaban para conectar a los argentinos. La gestión Cambiemos deja una empresa administrativa con improvisado perfil comercial de mirada corta orientado al sector privado.

Mudaron la ex secretaría de país digital aumentado la plantilla de empleados en más de 180 personas. Despidieron vía acuerdos de desvinculación a más de 30 empleados y más de 20 por razones políticas. El maltrato y ninguneo es la característica de la gestión de Talento Humano de la gestión saliente.

La soberanía Satelital Argentina

El 22 de julio de 2019 mediante la Resolución 2861/2019, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) aprobó el Proyecto de Acceso a Internet Satelital a Domicilios de la Zona Cordillerana Sin Accesos a Internet Terrestre. Mediante esta resolución, ARSAT deberá instalar 5 mil antenas de acceso a Internet de banda ancha satelital en la Cordillera de los Andes.

En mayo de 2019, ARSAT compra a la empresa Hughes Network System 5000 antenas para ser instaladas en municipios de la zona cordillerana. Además, contrata con la misma empresa, el acceso satelital para dar servicio de internet. Es decir “paquete llave en mano”. Hughes de origen estadounidense, es la misma corporación que en el 2017 intento quedarse con el área satelital de ARSAT. i

ARSAT no cuenta con tecnología HTS (High Throughput Satellites) para brindar banda ancha como especifica el ENACOM. Ahora, la empresa pública ofrece este servicio mediante el satélite Hughes-63 West de alta capacidad que se encuentra operando en territorio chileno.

El proyecto consiste en brindar acceso a Internet satelital a los habitantes de los domicilios que se encuentran ubicados en la zona cordillerana, mediante la provisión y despliegue del equipamiento necesario para la recepción de dicha conectividad. Este servicio tiene bonificado el primer año a costa de ARSAT.

Los fondos para solventar la ejecución del proyecto, así como la contratación de auditorías, provienen del Fondo Fiduciario del Servicio Universal.

Las autorizaciones dispuestas por el ENACOM a 25 satélites de bandera extranjera pertenecientes a las empresas Eutelsat, Hispasat, SES, Intelsat y Telesat o de sus subsidiarias en la región (Hispamar, Eutelsat Américas) ha reducido el mercado de ARSAT.

Las autorizaciones se realizaron en base al Reglamento de Gestión y Servicios Satelitales aprobado mediante la resolución 3609 del año 1999. Este Reglamento establece en su artículo 22 que debe existir un Acuerdo de Reciprocidad mediado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) entre las empresas que brindan servicios satelitales. La interpretación viciada para favorecer los negocios privados ha configurado el pool de empresas mencionado y no cumple con el principio de reciprocidad establecido.

En el 2018 el Ministerio de Modernización realizó una interpretación reglamentaria y otorgó autorizaciones en función de la posición orbital de la administración notificante ante la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones), cuando el reglamento establece que la autorización debe ser en función de la nacionalidad del satélite. ii

Hispamar, empresa satelital brasilera subsidiaria de la española Hispasat, brinda servicios satelitales que debían estar cubiertos por el satélite argentino ARSAT -3 discontinuado por el gobierno de Cambiemos.

El 29 de abril de 2019, el Boletín Oficial publica la Resolución 566/2019, donde la jefatura de gabinete de ministros y la secretaría de modernización, autoriza a la empresa Hispamar Satélites S.A. a proveer facilidades satelitales mediante el satélite geoestacionario denominado Amazonas-5, en la banda de frecuencias Ku, desde la posición orbital geoestacionaria de 61° de Longitud Oeste. Los otros dos satélites de la empresa brasilera, Amazonas-2 y Amazonas-3, lanzados en 2009 y 2013 respectivamente, fueron aprobados en el espacio satelital argentino en el año 2017.Otras de las consecuencias de la discontinuidad del ARSAT-3 fue poner en riesgo la conservación de la posición orbital 81º Oeste. Los efectos colaterales de estas decisiones políticas, implican una pérdida de 7.000.000 de euros para el Estado Argentino en la contratación directa del satélite Astra-1H propiedad de la multinacional SES.

La dudosa maniobra comercial donde se reubicó el satélite Astra-1H en la Posición Orbital Estacionaria (POG) 81º tuvo que cumplir un cronograma de 12 pagos. El inicial de 1 millón de euros por la reserva del satélite, por la mudanza del satélite a la posición orbital acordada otro millón de euros, esta reubicación se produjo a fines del año 2018. Los cinco millones de euros restantes ARSAT deberá abonarlos en 10 cuotas mensuales de 454.545,45 y una cuota final de 454.545,50 euros. ASTRA-1H es un satélite lanzado al Espacio en el año 1999 con una vida útil de diseño de 15 años.

La red federal de fibra óptica

El Gobierno congeló y pesificó las tarifas de ARSAT para mayoristas proveedores de internet hasta 2020. La presentación a cargo de Martinez CEO de ARSAT y Secretario de Modernización Ibarra a principios de septiembre de 2019 beneficia a los intermediarios de la venta del servicio con nulo impacto en los precios del consumidor final. Esta media profundiza el empobrecimiento de la empresa pública ya que los costos de mantenimiento de la red federal de fibra óptica están dolarizados.

En junio de 2016 Grupo Clarín compró las compañías Trixco SA, Skyonline Argentina SA, Netizen SA, Infotel SA y Callbi por 138.2 millones, obteniendo de esa manera frecuencias que no estaban asignadas a la transmisión de datos móviles (120 MHz en la banda de 2,5 GHz y otros 20 MHz en la de 900 MHz).

En diciembre 2016 el gobierno de Mauricio Macri, por decreto 1340, estableció que el ENACOM sería responsable de la re-atribución de frecuencias (Refarming) del espectro fijando la compensación económica y uso compartido para las frecuencias antes atribuidas a otros servicios.

El 20 de febrero de 2017 ese organismo autorizó la utilización de las bandas de 900 MHz y 2,5 GHz para servicios de telefonía móvil, las dos franjas adquiridas por el Grupo Clarín.

La Resolución 1299-E/2017 del ENACOM indica que las obligaciones de despliegue que debe cumplir Clarín/Nextel para dar telefonía celular están sujetas al avance o no de la red troncal de fibra óptica de ARSAT.

Dice la Resolución: “Establécese como Obligaciones de Cobertura a cargo de NEXTEL las localidades y zonas indicadas en el ANEXO IF-2017-03077122-APN-DNCYF#ENACOM que forma parte integrante de la presente, sujetas a la disponibilidad de acceso a la Red Federal de Fibra Óptica de ARSAT en cada una de ellas. Si a la fecha de despliegue previsto no se encontrare disponible dicho acceso o resultara insuficiente, el ENACOM sustituirá esas localidades o zonas por otras respetando la topología de las redes que se desplieguen (…)”.

El Grupo Clarín también se benefició en diagramar su despliegue (inexistente) acorde a la disponibilidad y avance de la red del estado argentino (Plan Federal de Internet ex Red Federal de Fibra Óptica), eximiéndose así de cumplir obligaciones de cobertura

El centro nacional de datos

El acuerdo de ARSAT con la red LoRa (Load Range o de largo alcance) permite implementar negocios de IoT (Internet de las Cosas) con el sector del Agro. La red tiene capacidad de Data Storage y Data Managment, recolectando información en el Centro Nacional de Datos de la empresa pública. Se estima en más de un millón de dólares el acuerdo ARSAT – CISCO para incorporar tecnología que permite configurar estos servicios en una Nube privada.

Los servicios en la Nube alcanzados al 2015 fueron fragmentados y descuidados por “prioridades de negocios”. El CND pasó 4 años sin actualización tecnológica y duplico su plantel profesional.

La esperanza iluminada

Las políticas del gobierno saliente, transformó la empresa estatal, supeditando los objetivos estratégicos de ARSAT al interés de las grandes corporaciones y de los capitales trasnacionales, posibilitando la privatización de los servicios satelitales. iii

Con esperanzas en el nuevo gobierno y memoria tecnológica confiamos en retomar una política de desarrollo en Ciencia y Técnica y en infraestructura de telecomunicaciones en beneficio de Argentina.

En este sentido, es fundamental una ley que modifique los criterios de autorización de satélites para servicios fijos en nuestro territorio satelital.

La madurez alcanzada y el aprendizaje al experimentar dos modelos opuestos en la gestión de la empresa estatal de telecomunicaciones; nos permiten puntualizar las siguientes líneas de acción que permitirá potenciar las líneas de negocio con recursos propios.

ARSAT debe retomar el liderazgo en el mercado de telecomunicaciones con el foco puesto en el desarrollo de servicios para el Estado Nacional, las PyMEs y las Universidades Nacionales; integrándose a las políticas de Ciencia y Técnica y al modelo productivo que permitirá “encender la economía”.

En este sentido, creemos oportuno concentrar la energía de gestión en las siguientes cuatro ideas fuerza:

Liderar el mercado mayorista de conectividad e internet y administrar el intercambio del tráfico nacional de internet.

Principal proveedor de servicios data center (aplicaciones, infraestructura de procesamiento, almacenamiento y DRS) para el estado argentino.

Potenciar la infraestructura TDA para TV digital terrestre y satelital.

Principal proveedor de servicios satelitales. Mantener los servicios actuales de capacidad satelital y potenciar el desarrollo de servicios up link e internet.

Un país es su pueblo –pasado, presente y futuro– y toda decisión debe comenzar por allí, por su existencia y por sus necesidades” Oscar Varsavsky

De Alfredo Moreno (es Delegado FOETRA en ARSAT,  Computador Científico, Profesor de TIC en UNM) para https://www.alainet.org/es/articulo/203036

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