Por segunda vez en un año, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel sufrió un robo a una de sus viviendas. Según informó el presidente de la Comisión Provincial de la Memoria tres delincuentes ingresaron a su casa en el partido bonaerense de San Isidro y tras maniatarlo a él, a su esposa y a uno de sus nietos, le robaron joyas, dinero en efectivo que utiliza para financiar sus viajes, teléfonos celulares y varias distinciones internacionales que había recibido por su trabajo.

El episodio ocurrió el jueves a las 15.45, cuando los sujetos aprovecharon que el nieto de Pérez Esquivel sacaba la basura para entrar a la vivienda. “Esteban esperando afuera para entrar, no creo que haya sido al voleo”, dijo Pérez Esquivel a radio Continental.

“Cuando mi nieto sacó a sacar la basura lo empujaron adentro de la casa, lo maniataron y esperaron que volviéramos de un trámite en el Centro; se metieron en el coche y ataron a mi esposa. Después saquearon el dinero, que no había mucha cantidad, pero se llevaron muchas condecoraciones”, lamentó.

Luego que los ladrones huyeron con el botín, los Pérez Esquivel llamaron a la policía y llegaron patrullas de la 1° seccional de San Isidro. Como los malvivientes se llevaron las llaves de la casa, los efectivos tuvieron que citar a un cerrajero para abrir la puerta principal y auxiliar a la familia. Luego, se iniciaron las tareas de investigación de rigor y ya se analizaban las cámaras que podía haber en la zona para tratar de identificar a los sujetos.

“No querían que los miremos. Fue un operativo muy preciso, usaron guantes para no dejar huellas. No creo que fue al voleo, tenían bien identificada la casa”, aseguró.

Pocas horas después del robo, las familia emitió un comunicado de prensa donde no descartar un motivo político. “Estaban bien organizados, no eran principiantes. No es normal que Adolfo y su familia sufran robos domiciliarios, pero en el lapso de los últimos 12 meses hemos sufrido el robo de la casa de Miramar y ahora el de la vivienda en San Isidro, no parecen casualidades”, contaron desde su círculo íntimo.

En la vivienda del barrio San Eduardo del Mar, en el sur marplatense, el Nobel denunció que le robaron “la cocina, el inodoro, las piletas y rompieron todo”.

Además de encarar una airosa protesta por la aparición de Santiago Maldonado, Pérez Esquivel denunció en la última semana un régimen carcelario violento en el centro Virrey del Pino, que pone en duda el trabajo del Servicio Penitenciario Bonaerense.

En la carátula figura “robo”, pero hay indicios para una amplia investigación. “El día anterior apareció una mujer mayor de edad y mi nieto la dejo entrar. Aparentemente venía a buscar un mueble pero estaba mal la dirección. Mi nieto le dijo dónde era realmente, pero la mujer se fue para el lado opuesto”, contó el Nobel a Radio 10. La causa quedó en manos de la UFI de San Isidro, a cargo de Patricio Ferrari.

“Nos llamó el ministro (de Seguridad bonaerense) Cristian Ritondo. Vamos a ver cómo sigue la investigación”, agregó.

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