Boca ganó 4 a 2, en un partido muy bien jugado, de resultado cambiante y con muchas ocasiones de gol por parte de ambos. Hacía mucho que no se veía un superclásico tan emotivo, vibrante y con un fútbol bien jugado, a pesar de los errores, sobre todo en la defensa del local. Lindos goles, jugadores de buen pie en ambos equipos y estilos de juegos diferentes, pero generosos con el espectáculo, armaron esta obra.

Y Boca abriría el marcador en el primer tiempo con una buena asistencia de Tevez a Bou, que definió ante Batalla. River acusó el golpe y defensivamente no daba garantías, pero la visita desperdició un par de ocasiones para aumentar la ventaja. Eso le costaría caro, porque tras una linda jugada por derecha, D’Alessandro envió un centro que Peruzzi rechazó muy mal hacia el punto del penal, y Driussi de primera y de volea, remataría fuertemente ante Werner, 1 a 1.

Foto: LA NACION / Mauro Alfieri
Foto: LA NACION / Mauro Alfieri

Pocos minutos después, con otro centro, esta vez de Moreira, llegó Alario de cabeza, para poner arriba al millonario y empezar a construir un juego mas fluido. Con D’Alessandro como eje, siempre ubicándose detrás de los tres mediocampistas xeneizes y siendo inteligente en sus decisiones y preciso para manejar la pelota, River se adueño del partido hasta los 15 del segundo tiempo. Pero como le había pasado a la visita, los de Nuñez también desperdiciaron chances claras, entre tres y cuatro para pode aumentar, pero las malas definiciones se lo Impidieron. Pero el partido cambiaría totalmente cuando Gallardo sacó de la cancha por cansancio, a Andrés, y las ideas de posesión y dominio de pelota para River, se irían con él al banco de suplentes.

Enseguida Boca empataría con un pelotazo largo a Tevez, que tras un erro grave del uno millonario en la salida, definiría con todo el arco su disposición, 2 a 2, y quedaba más de 20 para el final. Ahora se veía, un Gago liberado, Tevez muy lúcido en ataque y bien acompañado por Pavón y Centurión, que había ingresado por Bou. Llegando a los 36 minutos, estos tres últimos se juntaron para armar una enorme jugada, que Carlitos definió de manera impresionante, colgando la pelota en un ángulo, imposible para Batalla y para cualquiera, otra vez se daba vuelta el resultado, y él partido entraba en los momentos de

En la imagen nuestro cronista invitado Primo Vazquez
En la imagen nuestro columnista invitado Primo Vazquez

definición. River no tenía ideas y sólo iba por el ímpetu de buscar el empate, de manera desprolija y con muchos pelotazos, con Mina jugando de nueve, metido en el área xeneize. Pero no alcanzaría, ya que en la última jugada del partido, córner para el local, cabezazo desviado del ecuatoriano y Werner sacó del arco, Rossi peinó mal la pelota y dejó a Centurión, mano a mano con el arquero, le levantó el balón y corrió para cabecear en el área chica, a pesar del esfuerzo de Maidana para incomodarlo, gol de Boca, 4 a 2 y el silencio fue mas grande que el estadio Monumental.

Ahora el equipo de los Mellizos es líder del torneo, tras la derrota del pincha en San Juan, mientras que los del muñeco tendrán la final de la Copa Argentina ante R. Central, el próximo jueves , para intentar ganar y pasar este trago amargo, clasificar a la Libertadores del 2017 y terminar el año de buena manera.

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