En medio de la polémica generada por la firma del decreto que modifica la Ley de Migraciones, y que afecta indudablemente a miles de inmigrantes provenientes de países limítrofes de nuestro país, desde Bolivia se decidió la prohibición de la importación de uva y vinos durante tres meses, con el fin de proteger la producción local, y apoyar al sector vitivinícola del país del altiplano.

El Ministerio de Desarrollo Rural de Bolivia confirmó, a través de un comunicado, que se suspendió la entrega de permisos para la importación del 27 de enero al 27 de abril, en tanto dure la cosecha de uva a nivel nacional.

La decisión la dió a conocer el ministerio de Desarrollo Rural, a través de su máximo representante, César Cocarico. Informando de la medida en una visita realizada al departamento de Tarija; la mayor zona productora de uva y vino bolivianos.

La veta de la importación de esos productos beneficiará a más de 3.200 familias productoras de uva en 41 comunidades de las regiones de Tarija, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz, detalló el ministro boliviano.

Bolivia cuenta con 3.500 hectáreas de uva que producen un promedio de 55.867 toneladas, de las cuales un 60% se destina como fruta al mercado local y el restante 40% se usa en la producción del aguardiente singani y de vinos.

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