El juez federal Gustavo Lleral sostuvo que “todavía” trabajan en la identificación del cadáver, al tiempo aseguró que están tomando “medidas urgentes”,  tras el hallazgo de un cuerpo en el Río Chubut a 300 metros de la zona donde Santiago Maldonado fue visto por última vez el 1 de agosto pasado,

“Estamos trabajando y hay que tomar medidas urgentes”, indicó el magistrado, quien destacó la “colaboración” brindada “desde un primer instante” por la comunidad mapuche de Cushamen, en el noroeste de Chubut, para realizar el nuevo rastrillaje ordenado en la causa.

A través de un comunicado, la Fiscalía Federal de Esquel confirmó el hallazgo del cuerpo en el río Chubut, 300 metros hacia el norte desde el epicentro del conflicto, pero aún no fue identificado.

“No puedo dar ningún tipo de dato más por respeto a la familia. Tengo que seguir trabajando. En cuanto podamos dar otra información más precisa, la daremos”, aseguró el juez, a cargo de la investigación que busca dar con el paradero de Santiago Maldonado, el joven desaparecido desde el 1 de agosto pasado, durante el desalojo de una protesta de la comunidad Pu Lof Resistencia de Cushamen en la ruta nacional 40, el cual estuvo en manos de Gendarmería.

 

De esta manera, lo expresó en breves declaraciones a la prensa ayer por la noche, cuando se retiraba de la morgue ubicada en el cementerio de Esquel, en la salida de la ciudad con sentido hacia el norte, en la ruta que lleva a la comunidad mapuche de Cushamen. Lleral declaró que “fue muy ardua la tarea y muy largo el día” e indicó que “aún no hemos terminado”.

De ese mismo lugar, se había retirado previamente y sin hacer declaraciones a la prensa, el hermano mayor de Santiago Maldonado, Sergio Maldonado, y su esposa, Andrea Antico.

“Tenemos que terminar de trabajar y tomar otras medidas. No tenemos todos los elementos acá, así que yo me tengo que trasladar para seguir trabajando”, aseguró Lleral.

“Se ordenó un rastrillaje sobre el río Chubut y sus márgenes, Se convocó personal especializado de la Prefectura Naval junto con un cuerpo de bomberos voluntarios que componen binomios con perros especialistas en buscar restos humanos en el agua. Hasta ahora no se había hecho esto”, indicó el juez sobre el rastrillaje realizado.

En este sentido, mantuvo que “esto se logró luego de un extenso diálogo con la comunidad, de tratativas con ellos y de respeto mutuo sobre las decisiones”.

“Fue una medida que se adoptó con un compromiso de parte de las fuerzas que iban a intervenir, por orden mía, sin ningún tipo de armamento y (con la presencia) sólo (de) las personas que iban a hacer las tareas y colaboradores y nadie más; por eso se mantuvo en reserva”, declaró el magistrado, quien agradeció públicamente a quienes participaron de esas tareas.

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