ENTREVISTA A RAÚL RÍOS, CUCAI SALTA. En el año 2017 se van realizando ocho operativos de ablación, 6 multiorgánicos y dos de córneas. Esto viene a cubrir un poco las falencias, ya que hasta hace muy poco tiempo teníamos tres operativos en total y, para una provincia de 1.400.000 habitantes, era muy poco. En los meses de octubre y en noviembre se sumaron dos operativos de ablación, siendo la principal característica que fueron prácticamente todos multiorgánicos. Eso significa que no solamente se ablacionaron riñones y córneas, sino que de los seis, en cinco casos se ablacionaron corazón, hígado o el block hepato renal o reno pancreático; incluso tuvimos un operativo en el que se ablacionaron pulmones.

¿Cómo está Salta en lo que a donaciones se refiere?

Con estos operativos Salta tiene una media de donantes reales por millón de población, que es de 4.8. Esto significa que si nosotros tuviésemos un millón de población, de los 6 donantes orgánicos seria el 6% de donantes reales por millón de población, pero tenemos más entonces tenemos que dividir la cifra de 1.400.000 personas en. Si se tuviese 10 donantes en un millón de población sería el 10%.

¿La media nacional en qué orden se ubica?

El año pasado se quería llegar a una media nacional en todo el país de 15, pero se logró el 13% de promedio de la media nacional, lo que significa que, con los 2.4% que teníamos el año pasada, estábamos muy abajo. Y este año, si bien mejoró el índice, seguimos abajo.

¿A qué se debe la mejora en el índice provincial?

Creo que empiezan a sumar las actas voluntarias de donación que se hacen en las distintas campañas, como la fiesta del Milagro, las elecciones; en donde tuvimos 600 actas voluntarias de donación de órganos. De esas, no todos van por la afirmativa sino que tuvimos aproximadamente 50 que optaron por la negativa a la donación.

Conocer la voluntad nos ayuda mucho porque cuando hay un potencial donante, en dos minutos tenemos la información del sistema informático y, desde allí, podemos llegar a la terapia intensiva y tener una entrevista con la familia ya que sabemos que esa persona era donante en vida. Si manifestó la negativa, agradecemos al hospital que se comunicó con nosotros y no concurrimos porque respetamos la voluntad de esa persona en vida.

¿Cómo trabajan en Salta?

Nosotros preferimos actuar con las actas voluntarias de donación – donde tenemos más de 100 mil personas- y es clara la situación. Ese documento nos ayuda muchísimo en el momento de hablar con la familia de un potencial donante. Por ejemplo, en el último caso en el que intervenimos, se trataba de una persona de 37 años que tuvo un accidente en La Caldera y era donante porque así lo expresó en su carnet de tránsito. Entonces, cuando mostramos el acta de donación firmada, a parte del dolor, le sacamos el peso de la decisión a la familia. En esa oportunidad, ablacionamos hígado, corazón, ambos riñones y las córneas.

¿Qué pasó con la ley del donante presunto? ¿Por qué no se aplica?

La ley existe, pero en ninguna de las provincias argentinas se la ejecuta, porque ante un caso de tanto dolor en el fallecimiento de un familiar, si uno impones la palabra ley, ello puede traer aparejado una serie de cuestionamientos donde se pondría en tela de juicio el andar del Incucai en general.

El Incucai es un programa que, gracias a Dios, se mantiene en el tiempo y en la credibilidad, porque no solamente se tienen que obtener los órganos, sino también asignarlos. No existen una lista para unos y otra lista para otros; se respeta absolutamente el orden de espera para que sean asignados los órganos.

El índice de donantes en la provincia es bastante bajo todavía…

Tenemos cerca de 150 mil voluntades, pero 100 mil son prácticamente por la afirmativa, lo que representa un XXX . Hay que tener en cuenta que se consideran a los mayores de 18, por eso nuestra tarea apunta a los que cumplen 18 años y pueden anotarse en el registro.

¿Nos falta concientización?

Si, obvio que falta bastante y es un tema de nunca acabar. Mañana, por ejemplo, hay un acto por el día nacional de la donación de sangre, entonces se hacen distintos llamados para que este día se pueda recoger la mayor cantidad de donantes de sangre porque el faltante de sangre es permanente. La escasez de donantes de sangre, órganos y tejidos es una constante

Esta semana tomó trascendencia la noticia de que la familia de un niño baleado había donado su corazón a Justina, la nena que se encuentra en emergencia. ¿Se puede elegir a quien donar un órgano?

No. No se puede. La familia, bajo ningún punto de vista, decide a quién va. Eso corresponde al organismo encargado, que es el Incucai y que está de guardia permanente.

La decisión la toma una junta médica y, por ejemplo, en la lista de espera hepática hay dos sistemas que miden, el FEL para los pediátricos y el MEL que es una variable que va de acuerdo al órgano, al hepatograma y una serie de medidas que favorecen para que ese hígado sea trasplantado. Ese FEL y MEL pueden sufrir modificaciones y de pronto estar en una lista electiva en el cuarto o quinto lugar, y cuando mejora, puede pasar al décimo lugar. Cuando hay un operativo se tienen en cuenta estas listas, y la junta es la que cataloga si el paciente efectivamente está en emergencia o no.

Así como en una perforación de córneas es imposible beneficiar a alguien, porque son los estudios los que determinan la inclusión en la lista de emergencia, tampoco se puede elegir a quién van los órganos. En el caso que menciona, la familia tuvo la buena voluntad para que alguien se salve, pero no sirvió el corazón para Justina, porque no eran compatibles en el grupo sanguíneo. La nena tiene un deterioro de su salud muy fuerte y, si necesita una transfusión, ahí empiezan los problemas de grupo sanguíneo y factores. Además, antropométricamente, el corazón es uno de los órganos en el que tiene que –medianamente- coincidir el tamaño para que pueda ser trasplantado a la otra persona. Es decir, causas médicas determinaron que esta niña no sea receptora.

¿Otro órgano que debe coincidir antropométricamente?

La donación a un niño pequeño tiene que venir de un niño pequeño, no de un adulto, en cambio el hígado no es así, son conductas distintas de crecimiento de los órganos. Un segmento del hígado de un niño puede transplantarse a un adulto y en 20 o 30 días obtener el tamaño de un hígado adulto. Esas son algunas diferencias anatómicas que tienen los órganos.

Salta y la donaciones de otro tipo de tejidos…

No tenemos un banco de piel en Salta ni de tejidos osteoarticulares (sí hay en Tucumán) y muchas veces se necesitan implantes para casos de tumores terminales.

Además imagínese que si para obtener órganos, los familiares aceptan no tan gustosos, cuando uno le quiere hablar de extracción de huesos no quieren saber nada. Es como que provoca cierto temor porque no saben cómo va quedar el cadáver. Les preguntamos pero generalmente no aceptan ese trasplante. En el caso de donación de huesos, luego se reacondiciona el cadáver, se hacen reemplazos con prótesis y no se nota absolutamente nada. Pero esta conversación se hace en un momento doloroso para la familia.

¿Desde el Cucai Salta se brinda asistencia psicológica para el después de la ablación?

No tenemos un equipo formado de asistentes sociales ni psicólogos. A través de los médicos que intervienen en el operativo damos respaldo a la familia, tratamos -que en la medida de lo posible- que no lo lleven a la morgue, sino que la empresa de sepelios cuando ya terminamos todo, lo traslade directamente desde el quirófano. Cuando eso no es posible, porque hay que hacer un traslado al interior desde los servicios sociales se provee los medios necesarios como el cajón y para el traslado en algunas ocasiones.

Solemos tomar conocimiento de las ablaciones que se hacen desde hospitales públicos, pero también se pueden hacer desde clínicas privadas…

Si, se hicieron desde la Clínica San Roque, Güemes y Santa Clara, entre otras. Muchas clínicas nos dijeron que no, entonces prácticamente -por la demora que tienen estos operativos- los hacemos desde el hospital San Bernardo.

¿A qué se debe esto?

Es el hospital de referencia a donde llegan al shockroom prácticamente todos los casos de accidentes y hay que sumar los que entran a terapia intensiva. Recordemos que tenemos un servicio completo de guardia, incluyendo el tomógrafo, aparato fundamental para realizar un diagnóstico exacto del estado del paciente; y allí tenemos neurocirujanos de guardias activas.

¿Por qué no se hacen operativos de ablación en Orán, por ejemplo?

Ese es uno de los motivos. Allá también tenemos médicos especialistas y nosotros preferimos hacer los operativos en el lugar y no trasladar al potencial donante.

¿Y porque no lo hacen?

Porque es cultural.

¿Y por qué en estas ciudades no se hace una campaña mayor de concientización?

Sí hacemos. Fuimos varias veces, hablamos en todos lados pero es una cuestión cultural de la gente.

¿Cultural de la gente o de los médicos?

Es en general, es como decir “tenemos tanto trabajo”, y tener trabajo extra no lo toman. En el interior de Salta no se ablacionan órganos por una cuestión cultural.

via elintransigente.com

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