La diferencia entre el precio que pagó el consumidor en góndola por productos agropecuarios en enero “se multiplicó 7,1 veces” respecto lo que recibió el productor en el campo, según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Así surge del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora el Departamento de Economías Regionales de CAME para una canasta de 20 alimentos agropecuarios y que resaltó que la pera fue uno de los productos que mayor porcentaje de aumento representó.

La entidad señaló que el IPOD se incrementó en enero 1,4 por ciento “impulsado principalmente por el aumento en la brecha de importes del brócoli, la manzana, el repollo, la frutilla y la cebolla“.

Además, CAME relevó en enero una canasta ganadera “donde la brecha promedio fue de 4,08 veces, pero subió 8,5 por ciento frente a diciembre pasado”.

supermercado ok“Frente a diciembre, el IPOD subió 0,1 puntos, de 7,0 a 7,1”, puntualizó. Según detalló, de los 20 alimentos agropecuarios que integran la canasta del IPOD, en 10 la brecha aumentó en enero, y en otros 10 se redujo.

“Sin embargo, las subas promedio de las brechas fueron levemente más acentuadas que las bajas promedio y por el eso el IPOD mostró un leve deterioro”, explicó.

De acuerdo a la medición, los productos más afectados por las distorsiones de precios en la cadena fueron la pera, que alcanzó una brecha de 19,95 veces, seguida por la manzana roja (15,71 veces), el arroz (13,42 veces), y la acelga (13,07 veces).

En el otro extremo, los productos con menos diferencia fueron: limón (2,44 veces), lechuga (3,48 veces), calabaza(3,6 veces), aceite de oliva (3,74 veces) y pimiento rojo (3,85 veces).

El informe remarcó que “una situación de particular desajuste se dio en el caso del brócoli, donde el productor ganó 50 por ciento menos que el valor recibido en diciembre pasado pero el consumidor pagó en góndola 14,1 por ciento más. Por eso fue uno de los vegetales donde más aumentó la desigualdad en el mes”.

Asimismo, indicó que “algo similar sucedió con la frutilla: el agricultor recibió 16,7 por ciento de rebaja mientras que el público pagó 6,9 por ciento más en góndola”, indicó.

“Si bien claramente hay productos que tienen estacionalidades en determinados meses del año, la situación en la Argentina va más allá de ese factor. Hay problemas más estructurales que explican por qué lo que paga el público multiplica en tantas veces el costo que tienen las frutas o verduras en el campo”, sostuvo.

Al respecto, mencionó desde “los altos montos de fletes y logística, la elevada carga fiscal” hasta “los abusos de muchos intermediarios” que “explican la evolución irracional que en muchas ocasiones tienen los valores”.

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