El Gobierno celebra los llamados “brotes verdes”, y las estadísticas respaldan el optimismo de los funcionarios, pero es inevitable hacer una salvedad: las cifras indican que está mejorando aquello que esta misma gestión deterioró durante el año pasado.

En este contexto hay que interpretar los datos sobre el comportamiento de las cuentas nacionales que el INDEC dio a conocer ayer: informó que en el segundo trimestre el PBI creció 2,7% contra el mismo período del año pasado.

En la versión desestacionalizada el organismo también tuvo buenas noticias para dar: el incremento fue de 0,7% con relación al trimestre inmediato anterior. Y con ese resultado puede exhibir tres trimestres consecutivos de crecimiento (1,2% y 1,0% habían crecido el primer trimestre de este año y el último de 2016, respectivamente).

Esto marca una tendencia positiva, pero el dato conocido ayer también refleja una fuerte desaceleración en la misma curva.

Por otro lado, el incremento de 2,7% interanual es auspicioso porque representa el segundo trimestre de crecimiento interanual, luego del 0,4% del primer trimestre. Pero se apoya en un punto de comparación muy bajo, ya que en el segundo trimestre de 2016 el PBI había registrado una caída de 3,7% contra el período similar de 2015.

Más aún, a pesar del repunte, la economía todavía está por debajo del pico alcanzado en la primera mitad de 2015. A partir de entonces, la economía ingresó en una pendiente que acompañó el final de la gestión de Cristina Kirchner y que se tradujo en indicadores de signo negativo a partir del segundo trimestre del gobierno de Mauricio Macri. El signo positivo se recobró recién en el primer trimestre de este año, aunque todavía no compensa el terreno perdido.

En un trabajo publicado pocas horas después del informe del INDEC, la consultora Ecolatina evaluó positivamente los datos oficiales, aunque también destacó “el talón de Aquiles” de la recuperación: las exportaciones.

“En el segundo trimestre de 2017, las exportaciones de bienes y servicios (en volúmenes) cayeron 1,2% i.a., acumulando en la primera mitad del año una contracción del 1,2% i.a. (las exportaciones también cayeron 1,2% i.a. en los primeros tres meses del año)”, precisa el informe de Ecolatina.

“En términos desestacionalizados -agrega- las exportaciones se desplomaron 7,1% en el segundo trimestre respecto de los primeros tres meses del año. Revirtiendo, buena parte de los resultados favorables registrados desde mediados de 2016”.

“Vale destacar que en el primer semestre del año las exportaciones de bienes y servicios se ubicaron 3% por encima de la primera mitad de 2015”.

“Pese a la quita del cepo, las restricciones a las exportaciones, y la reducción/eliminación de retenciones, la performance de esta variable clave (única fuente genuina de dólares) deja mucho que desear”.

“¿Serán las exportaciones el talón de Aquiles del nuevo modelo económico? Se acumula deuda en dólares pero no crece la capacidad de repago (exportaciones)”, remarca la consultora.

Y destaca el rol clave de la inversión en la recuperación económica: “En términos desestacionalizados la inversión trepó en el segundo trimestre un fenomenal 8,3% respecto de los primeros tres meses del año. De esta forma, se consolida como el motor del crecimiento del nuevo modelo económico. Vale destacar igualmente que en el primer semestre del año la inversión se ubica sólo 2,4% por encima de la primera mitad de 2015”, concluye.

Dejar una respuesta