En un nuevo intento por frenar el proyecto para prohibir los despidos, o amortiguar un eventual veto en caso de que se convierta en ley, el Gobierno convocó ayer por la tarde la Casa Rosada a unos 200 empresarios para que firmaran un “compromiso” para mantener sus plantas de empleados por tres meses e involucrarlos en el rechazo a la iniciativa que avanzó en el Congreso. En un acto en el Salón Blanco, Mauricio Macri les pidió “poner el hombro” en lo que volvió a definir como una “transición difícil”, acusó a la oposición de “poner trabas y bastardear la política” y prometió crear “millones” de puestos de trabajo.

A la misma hora, en el Salón de los Científicos Argentinos -a unos 30 metros-, un grupo de referentes gremiales estaba reunido con Marcos Peña -jefe de Gabinete- y el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. El propio Macri había participado mientras los empresarios firmaban el documento. “Tengan confianza, me voy a poner al frente para que no haya despidos y para generar empleo”, les dijo el Presidente. Los sindicalistas rechazaron asistir al Salón Blanco y se quedaron hasta entrada la noche. Macri los llamó “compañeros gremialistas” durante su discurso.

macri“Si trabajamos juntos vamos a generar millones de puestos de trabajo. Pero también tenemos que recordar el punto de partida, que no es fácil por el desorden de nuestra economía”, aseguró Macri, e insistió con el “700% de inflación acumulado, un Estado sin planeamiento y poniendo trabas”. También repitió que “hace cinco años no se genera trabajo de calidad” y se refirió a los “tres millones de argentinos en situación laboral precaria” para focalizarse en la creación de empleo y no en la prohibición de despidos, a la que volvió a cuestionar: “La inversión no viene de la mano de las imposiciones y las arbitrariedades”.

Acompañado por sus funcionarios, Alfonso Prat Gay, Rogelio Frigerio, Alberto Abad y Carlos Melconian; Macri pidió a los empresarios “transmitir confianza en nuestro futuro” y mencionó dos casos de anuncios de inversiones: “Como Globant, que va a tomar 5.000 jóvenes en los próximos años, o Pérez Companc, que dará 1.100 puestos de trabajo”. Sobre el final se tomó un tiempo para responder a las críticas por su modo de gobernar. “Para mí hacer política es dialogar con todos los sectores pero con el objetivo de lograr soluciones concretas. No es hacer política reunirse para crear trabas. Eso es bastardear la política”, apuntó también a la oposición.

El “compromiso” consiste en no despedir personal por 90 días, “generar planes de inversión” para crear empleo y “trabajar” con el Gobierno y los sindicatos “en una agenda de desarrollo” por cada sector. En el comienzo contrapone el “momento de cambio positivo” del país con la “transición económica que genera dificultades”, a tono con el discurso del Gobierno, y al final expresa que la ley antidespidos “generará el efecto contrario la que dicen buscar” y la considera un “cepo al trabajo”, como la había calificado Triaca.

“Estará jugando con Antonia…”, lanzó uno de los ejecutivos cuando la demora del inicio del acto llevaba media hora. Macri estaba con los sindicalistas, que no aceptaron frenar el proyecto antidespidos, aunque se mostraron receptivos a avalar modificaciones.

Dejar una respuesta