Ante la creciente tensión entre las potencias del mundo por los conflictos en Siria o las amenazas desde Corea del Norte, el Papa Francisco hizo un llamado a “detener a los hombres de la guerra” para evitar un eventual conflicto bélico.

En entrevista con el diario italiano “La Repubblica”, el Sumo Pontífice afirmó que el mundo vive un conflicto fragmentado en el que siempre son los inocentes quienes pagan el precio.

“El último siglo ha sido devastado por dos guerras mundiales mortales, hemos conocido la amenaza de guerra nuclear y un gran número de otros conflictos, pero hoy por desgracia nos enfrentamos a una terrible guerra mundial fragmentada”, dijo el máximo líder de la Iglesia.

A juicio de Su Santidad, “no es fácil saber si el mundo de hoy es más o menos violento que antes, ni si los medios de comunicación modernos y la movilidad de nuestra era nos hace más conscientes de la violencia o más acostumbrados a ella”.

Por último, Francisco reflexionó que “la violencia no es la cura para nuestro mundo destrozado”.

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