Los argentinos nos morimos por formar parte de los titulares de internacionales en los diarios extranjeros, y lo hacemos en general para mal, hace un tiempo llenamos hojas intentando explicar “que era el corralito” en países como Islandia que espero unos 15 años para experimentar su propio corralito pero claro, sin la firma de Domingo Cavallo.

El año 2016 nos encontró buscando similitudes con Demócratas y Republicanos, claro seguimos atentos la elección presidencial de Estados Unidos, como si fuéramos expertos por haber pasado no sé, 15 días en alguna ciudad de USA, y en general en ciudades costeras, nunca un Wichita en en el estado de Kansas o Cheyenne en el estado de Wyoming.

La cuestión es que rápidamente con el resultado definido salieron las comparaciones, “que el gobierno actual se parece mas a lo que hubiera sido el de Hillary”, que “el FPV representó lo mismo que representara Trump en el gobierno”, que “Macri se parece mas a Trump que Hillary representa mas a Cristina”. Hemos leído notas en diarios dando recomendaciones sobre como “llevar adelante la cena de Acción de Gracias” o “como pasar la noche buena sin querer matar a algún familiar”, o matarlo porque en USA se sabe, el uso de armas para masacres es cosa corriente. Nos volvimos yanquis, ¿o los gringos se volvieron gauchos?

Superadas las cenas y fiestas, estamos a pocos días de la asunción de un presidente que no tiene precedente. Que representa el anti-sistema que salió de un “que se vayan todos”, cantado en silencio por los desempleados e incultos ciudadanos de la EEUU del centro, -esos estados que no conocemos porque no aparecen en las ofertas de Despegar-.

Nos encontramos con un Obama que cierra oficinas rusas, al mejor estilo Chavez y expulsa espías “por haber influenciado en la campaña electoral”, que arma bardo en medio de la transición y no puedo mas que pensar ¿este Obama tan carismático que junta fans alrededor del mundo esta actuando parecido a como actuó CFK cuando estaba dejando el sillón de Rivadavia?, entonces ¿Obama se parece a Cristina?. Pero rápidamente vuelvo a Macri y su origen, el que apareció después del original “que se vayan todos”, que viene de una familia millonaria, que fue presidente de un club de futbol y que es acusado de no saber hacer política, este hombre se parece a Donald Trump, no a Hillary Clinton como pensamos todos, incluido el propio gobierno. Sabemos que la señora Clinton sabe como moverse y como hacer política, fue primera dama de USA en dos mandatos, fue senadora y fue también secretaria de Estado del actual gobierno, la señora es lo que diríamos en el barrio una política de carrera.

Pero volvamos a Donald Trump el antiestablishment como le gusta decir a muchos, cuál fue uno de los ejes principales de su campaña: subir las tasas a los productos importados, meter trabas a las importaciones lograr que la fabricas que dejaron de producir en USA y se fueron a otros países dejando un tendal de desocupados vuelvan y creen nuevos puestos de trabajo,
¿Y esto a que se parece?
Si acertó, este hombre tiene muchas similitudes con Cristina Fernández y la política implementada en Argentina desde el 2009.

Ahora bien, sigo sin terminar de definir a quien se parece o de que lado esta cada uno.

¿Quien prometio deportar ilegales que no solo le quitan el empleo a los “americanos” como les gusta decir a ellos sino que traen el narcotrafico y la delincuencia?. Este hombre podría bien llevarse de maravillas con muchos de los simpatizantes de CAMBIEMOS, sobretodo porque hablamos “de deportar latinos”, nadie dijo que no queremos europeos.

Hablemos del discurso de Meryl Streep, la adoro es un de mis actrices favoritas, el otro día habló en su discurso sobre que pasaría si deportaran a todos los actores extranjeros, solo nos quedaría ver fútbol americano y artes marciales mixtas, veo acá una comparación a la grieta que tenemos aquí, futbol para todos o no futbol para todos, y otra vez veo que hay cierto parecido a de Trump a Cristina. La sofisticación de un lado y la chatura del otro.

La elección del gabinete de Trump, una maravillosa elección de CEOs o ex CEOS, casi ningún o ningún representante de la dirigencia política todos amigos o conocidos a los que seguro (guiño guiño) les debe algún favor. Y otra vez veo un parecido en Macri a Trump.

CONCLUSIÓN: porque podemos pasarnos horas buscando parecidos.

Así como hace muchos años leí por algún lado de un japonés que vino a estudiar al peronismo, los argentinos somos un caso medio raro, no nos parecemos a nadie, somos únicos (menos mal). Pero tenemos una necesidad imperiosa de parecernos -de encontrar-en otro lado cosas parecidas a las que nos pasan acá, porque no queremos estar solo en este lío que es el mundo actual.

Por Paula Azaro – Casi Ingeniera. Dirigente del movimiento ciudadano “Unidos contra la Corrupción”

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