El gobierno argentino quiere alinearse y sumarse al contexto que se vive en la región. Es por eso que prevé reducir significativamente los aranceles a la importación de autos híbridos y eléctricos, con la intención de incorporar tecnología que cuide al medio ambiente, y del mismo modo, mejorar la eficiencia del transporte en particular y público de los pasajeros.

La baja de aranceles será de un 35%, que se cobra actualmente para traer unidades desde el exterior, a un 2% para los vehículos eléctricos y un 5% para los híbridos. La importación tendrá un cupo de 6000 unidades en tres años, pero dependiendo como responda el mercado habrá un plazo de prórroga. Se estima que la medida será anunciada por Mauricio Macri en la inauguración del Salón del Automóvil, el 9 de junio en La Rural, y beneficiará sólo a las empresas que produzcan en la Argentina. Por lo que quedarán excluidas de esta ventaja aquellos que sólo importan vehículos.

Los autos eléctricos y los híbridos, que avanzan estimulados por la fuerza de las energías renovables, cada vez se ven más por las calles de los países más desarrollados. En el mundo ya forman parte de las principales industrias y Argentina quiere formar parte del mercado global. Es por eso que el gobierno nacional comienza a pensar la incorporación de automóviles eco-friendly como una posibilidad viable. De hecho, el reciente anuncio de YPF de instalar 220 postes carga rápida DC (entre quince y treinta minutos para abastecer el 90% de la batería) en 110 terminales en todo el país se alinea con el rumbo que desea tomar la industria nacional. Sería la primera red de estaciones para autos eléctricos en Argentina.

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