Por Primo Vazquez. La Fortaleza se vistió de fiesta, en una noche plagada de emociones, Lanús venció a River por 4 a 2 ( 4-3 global ), y se metió por primera vez en una final de Copa Libertadores.

En la imagen nuestro cronista invitado Primo Vazquez

Después del 0-1 en el Monumental y un duro arranque de partido en el Sur, en media hora de juego, con goles de Scocco de penal y Montiel, la visita se adelantaba en el marcador y casi liquidaba la serie durante este primer tiempo. Pero en el minuto 45, llegaría un gol de Sand que mandaba al “Grana” al descanso con algo de esperanza. Y esta se acrecentaría con un nuevo gol de Pepe, apenas comenzada la segunda etapa, y ahí River, empezó a sentir que el pueblo se revelaba, que el humilde iba por el rico, Lanús como un tiburón, olfateó sangre y fue ,y los de Gallardo sangraban por todos lados, por su arquero que no suele salvar muchos partidos (casi ninguno), por Pinola, muy flojo al igual que Cazco, por Nacho Fernández, livianito y tibio. Y pronto caería el tercero, cuando Lautaro Acosta empujó al gol debajo del arco un centro de Silva.

Pero a veinte del final, la jugada clave de la noche, dónde la tecnología fue protagonista, tras un pase a Pasquini en profundidad, el chico Montiel lo tomó de la camiseta, ingresando al área, claro penal que él árbitro Ruíz no vio, a dos metros de la jugada. Y ahí actuó el VAR, pedido por el árbitro luego que por interlocutor le deben haber dicho que revise la jugada, se acercó al costado del campo de juego donde estaba el monitor, el sólo frente a la pantalla y luego de observar las repeticiones desde distintos ángulos, marcó el penal que Alejandro Silva convertiría para el definitivo 4 a 2.

Final, histórica remontada de Lanus, ante un gigante como River, que no lo fue tal y quedó disminuido en el momento más caliente del partido, donde él carácter antes aparecía en los equipos del “muñeco”, está vez no lo hubo y se lo dieron vuelta en 50 minutos con 4 goles. Festeja el humilde, esta década de éxitos que arrancó en 2007 de la mano de Cabrero, recientemente fallecido en estas horas, y que trajo títulos locales, una Sudamericana y puede ponerle la frutilla al postre si vence en la final.

Salud Lanús, a disfrutar de este momento histórico, donde él overol pisoteó al traje de primera marca y va por la consagración.

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