Emocionante noche se vivió en el Libertadores de América, donde el equipo de Holan se impuso por 2 a 0 ( 2-1 en el global ) ante los tucumanos, con goles de Leandro Fernández y Martín Benítez y sigue adelante en esta Copa Sudamericana.

Desde él primer minuto de juego, Independiente le puso intensidad y tomó riesgos, a pesar de que un gol de la visita podía dejarlo en la cornisa de la clasificación, pero ya es parte de la identidad del equipo, puede gustar o no, pero lograr eso es un mérito. Y llegando al primer cuarto de hora, el rojo abriría el marcador tras una buena jugada de Benítez por derecha, quien cedió a Fernández y este sacó un remate bien colocado desde el vértice el área, y la pelota se metió por detrás de Luchetti, 1 a 0, serie igualada y al entretiempo.

Apenas comenzada la segunda mitad, se iría expulsado Tagliafico por doble amonestación, y parecía que se nublaba el panorama a los locales, pero Atlético no supo que hacer con la ventaja numérica, y el rojo fue igual. Fue porque es un equipo armado para la búsqueda constante y no regula, ataca y luego trata de volver a defender, la posesión de la pelota es algo que no necesita para la elaboración o por lo menos, no le es útil para la transición rápida que pretende el DT.

Así fue como a veinte minutos del final, tuvo la chance de un penal, tras una falta indiscutible sobre Bustos, párrafo aparte, gran figura del partido, fue siempre salida, incisivo atacando, con fuerza y habilidad, levantó al público y al equipo. Pero Fernández no superó al 1 tucumano, que atajó y dio rebote hacia el mismo que había ejecutado y éste la tiró por arriba del travesaño increíblemente. Gran chance desperdiciada, y para colmo cinco minutos después, el árbitro inventaría un penal para la visita, tras una mano que no fue de un jugador de Independiente, sino del tucumano. El pulga Rodríguez tomó la pelota para definir la serie y anotó, pero el árbitro marcó invasión de zona, quizás sabiendo porque algún colaborador le sopló por intercomunicador, que se había “mancado” al pitar esa falta y lo hizo ejecutar de nuevo .

El histórico delantero de Atlético cambió de palo y Campaña atajó para darle vida al rojo y justicia a un error grave del árbitro uruguayo Cunha.

Con ésta inyección anímica, el rojo metió amor propio, mucho carácter y determinación para los últimos minutos, y a falta de 5 para el final, Benítez se acomodó en el borde del área, de frente al arco sacó un potente remate, inatajable para el uno del Decano. No hubo tiempo para mucho más, pitazo final y fiesta en Avellaneda, enorme victoria de Independiente que se mete en 4tos de final, buscando una nueva copa para su abundante vitrina.

Dejar una respuesta