Sin picos tarifarios, en agosto la inflación cedió a 1,5%, según el cálculo de los analistas privados para el área metropolitana. Pero el octavo mes del año mostró que la inercia inflacionaria sigue firme, con una “núcleo” que superó el índice general y una aceleración en los precios de los alimentos.

Según la consultora Economía & Regiones (E&R), el IPC-GBA fue 1,4% en agosto, debajo de la inflación que mostró el Indec en GBA en julio, del 1,7%.

Pero la inflación núcleo, que no considera aumentos de precios estacionales o de servicios regulados no cedió respecto del mes anterior: 1,8%, según E&R, y siguió por encima del índice general.

“La inflación Núcleo (inercial) sigue siendo elevada y se encuentra clavada hace 13 meses”, indicó un informe de E&R. “Hay inflación porque hay inflación, no porque suben las tarifas. Esto es sinónimo de que el proceso desinflacionario continúa abortado, descartándose la posibilidad de cumplir la meta de 2017”, agregó la consultora, que estimó para agosto una inflación interanual del 23,4%.

 Además, en agosto se verificó una aceleración en los precios de alimentos y bebidas. Según un informe de la consultora Castiglione & Tiscornia (C&T), ese rubro fue “el segundo rubro de mayor alza y mostrando el mayor incremento mensual desde julio de 2016”, ya que para los asesores arrojó una suba de 2,4%. “En parte, el comportamiento estuvo influido por una fuerte suba de 7% en las verduras. No obstante, otros rubros de alta incidencia, como los panificados, los lácteos y las bebidas se aceleraron”, agregó.

El relevamiento de C&T arrojó una inflación mensual de 1,4% en agosto. Y explicó que dado que en agosto de 2016 la Corte Suprema obligó al gobierno a dar marcha atrás con el aumento del gas, la baja inflación de aquel mes hoy explica una inflación interanual más alta que en julio, 22,5% en agosto.

Para Elypsis, la suba en alimentos fue del 2,2% en agosto. Observó que en la primera semana del mes hubo un salto en el precio de la carne y los productos estacionales, que nunca más cedió.

La consultora calculó una inflación nacional general del 1,5% y para el AMBA, del 1,6%. En tanto, la núcleo nacional se alzó hasta 1,6% y la de GBA, a 1,7%. También observó bajas en los productos estacionales de turismo e indumentaria.

Con todo, la mayor suba del mes se observó en el rubro salud (para E&R, fue de 4,43%; para C&T, 3,2%), debido al aumento del 5% en las tarifas de prepagas y del 1,7% en los medicamentos.

En tanto, el mes sufrió el derrame de la suba del 20% en el servicio de taxis en julio, según C&T. Pero la baja de los peajes del 13,1%, según E&R.

Para este mes se espera otro aumento del 5% en las prepagas y para los próximos meses, nuevas alzas de gas y electricidad. Sumado a una inflación núcleo que no cede, dificulta llegar a la meta del 1% que buscaba el gobierno para el último trimestre.

La meta del 1% mensual para el último trimestre “es difícil pero no imposible”, dijo el economista Jefe de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Graviña, que para agosto relevó una inflación del 1,6%. “La inercia es elevada. Hay que ver si el dólar queda tranquilo, pero hoy luce difícil”, agregó.

“A la tasa de interés le está costando hacer efecto. El Banco Central está haciendo política monetaria contractiva y el crédito al sector privado sigue creciendo, que es lo que tendría que haberse afectado. No es nada fácil para el Central hacer la convergencia al nivel de inflación que quiere. Lo tiene que seguir intentando, porque si no, estaría más lejos”, dijo Gabriel Zelpo, economista de Elypsis.

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