El mundo se debate entre los que cierran las puertas y quienes las abren. Nuestro país fue, y debe seguir siéndo, un país de inmigrantes. Nuestra Constitución Nacional se expresa claramente al respecto.

Pero es URGENTE que Argentina deje de ser un país de residentes ilegales o de vecinos aprovechados que usan nuestro sistema de salud, nuestras universidades y planes sociales.

Creo firmemente que debemos afianzar nuestro camino en el proyecto de ser un crisol de razas, pero debemos hacer que el estado actué para que todo visitante tenga solo 6 meses para poner sus papeles en regla e iniciar un trámite de inmigración si decide quedarse a vivir en nuestro país.

Quien ingrese a nuestro país y decida nacionalizarse argentino, debe tener residencia permanente en nuestro país. No podemos seguir dando documentos argentinos a personas que ingresan una vez al mes a cobrar un beneficio y después residen en otro estado. Seamos justos, pero no sigamos siendo B___dos.

Mi idea de operación migratoria es la siguiente: luego de 6 meses (de hándicap) con una visa de visitante, debe iniciar los trámites legales para pedir la residencia si decide quedarse en Argentina. El permiso de residencia durará tres años. Finalizado ese plazo debe iniciar el proceso de nacionalización, donde en forma gradual podrá tener todas las potestades que gozamos los argentinos nativos.

Me parece que hay que ponerse muy duros en este tema de la ilegalidad y de la residencia sin papeles para que dejen de pagar justos por pecadores.

Hoy la ley funciona así: los ciudadanos extranjeros pueden obtener la nacionalidad argentina de dos maneras diferentes: por “naturalización” o por “opción”.

La “naturalización” de ciudadanos extranjeros es un proceso judicial que debe llevarse a cabo exclusivamente ante los tribunales federales argentinos.

La “opción” por la nacionalidad argentina es un procedimiento que se substancia ante los oficiales consulares argentinos (si el recurrente se encuentra en el extranjero) o bien ante el Registro Nacional de las Personas (si se encuentra en el país).

Si el ciudadano extranjero que opta por la nacionalidad argentina es mayor de 18 años, le corresponde únicamente a él realizar la opción. Si es menor de 18 años, los titulares de la patria potestad serán los únicos habilitados a realizar la opción en su beneficio.

A diferencia del procedimiento de naturalización, la opción por la Nacionalidad Argentina requiere que la persona que va a optar (o por quien sus padres van a hacerlo) sea hija de padre o madre argentino/a nativo/a.

Pero también, hay que ordenan la papelería de los inmigrantes, para que muchos argentinos xenófobos terminen con la agresión a hermanos latinoamericanos que por diferentes razones eligieron Argentina para vivir.

Quiero muchos paraguayos, bolivianos, peruanos, europeos, asiáticos y americanos ayudándonos a construir un gran país. Pero no quiero a gente de otros lugares depredando nuestros recursos hasta que les resulte conveniente.

Los que vienen, nos depredan y después se van, son los mismos que nos cierran la puerta cuando queremos ir a operar a sus mercados.

Seremos grandes si podemos hacer más grande nuestros brazos para recibir a todo aquel que quiera formar parte, pero siempre con papeles en regla. Quien no tenga las intenciones de normalizar su situación migratoria pasado el tiempo que establece la ley debe ser devuelto a su país de origen. Pero quien decida respetar nuestra ley, hacer su residencia en este hermoso país, debe ser considerado y querido como cualquier otro argentino.

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