Gran victoria de Independiente en Paraguay ante Nacional por 4 a 1, con goles de Meza, Leandro Fernández por duplicado y Albertengo.

Dominio absoluto de los de Holan, desde el primer minuto de juego, hasta el último, presión arriba y mucha movilidad, dinámico y agresivo en ataque y ordenado de mitad de cancha hacia atrás. Así no tardó en llegar el primer gol rojo, con Barco conduciendo, Albertengo arrastrando marcas para que Meza ingrese solo por derecha y defina con tranquilidad, 1 a 0 merecido hasta ese momento, pero cuando todo indicaba que se venía el segundo, tiro de esquina para el local, Santana cabeceó bombeado en el segundo palo y cayó en la cabeza de Caballero, el mejor de ellos, y con otro cabezazo, le cambió el palo a Campaña y empató el partido, 1 a 1 y al descanso.

La segunda mitad comenzó de igual manera, la visita dominando y los paraguayos con muchos inconvenientes en defensa, por eso los goles llegarían rápidamente, con Meza con libertades y ubicándose muy bien detrás de la línea de volantes del local, logró filtrar varios pases. Primero para Albertengo, que sólo frente al arquero, teniendo compañeros en mejor posición, decidió rematar él, y el uno local la sacó al córner. Pero en otra jugada parecida, el delantero rojo decidió mejor y metió un centro para Fernández, que solo por el segundo palo, cabeceó y puso el 2 a 1, para darle justicia al marcador.

A partir de este tanto, todo se hizo más simple para Independiente, que aprovechó las ventajas que daba el local y así llegó el penal sobre Barco, que Fernández remató, atajó el arquero pero el rebote le quedó al mismo delantero y empujó al gol. A 15 del final cayó el cuarto, luego de otro gran pase de Meza, y entre Albertengo y Leandro F., hicieron una de papi fútbol frente al arquero paraguayo y el 9 tocó al gol con el arco vacío.

Goleada, de visitante ante un equipo, el paraguayo, con mucho experimentado entre los 11, pero por demás, ya que parecía avejentado, lento y parsimonioso, apostó sólo a tirar centros y ni siquiera se mostró combativo, por eso podemos decir, que el rojo tiene la serie casi liquidada, para acceder a las semifinales de la Sudamericana, la Meza esta servida y el postre esperando para la revancha en el Libertadores Sudamericana.

Por Primo Vazquez. Primo es un recalcitrante hincha de Tigre y Boca que escribe con mucha “rancinguitud” las cronicas de Independiente de Avellaneda. Lucifer lo considera un traidor al infierno y lo espera con los mejores leños de quebracho para rostizarlo cuando le llegue la hora.

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