Un avión experimental construido por la NASA podría hacer que la aviación alimentada por electricidad deje de ser una curiosidad técnica, o un sueño imposible, y se convierta en algo comercialmente viable para las aeronaves pequeñas.

El viernes pasado, en una conferencia del American Institute of Aeronautics and Astronautics en Washington, Charles Bolden Jr., el administrador de la NASA, anunció planes para construir un avión totalmente eléctrico llamado el X-57, como parte de los esfuerzos de la agencia por hacer que la aviación sea más eficiente y menos contaminante.

NASALos pasos que ha dado la NASA no se traducirán en aviones comerciales que vayan de un país a otro, pero la agencia espera que la tecnología pueda incorporarse en aviones más pequeños, de uso común y de pasajeros, dentro de algunos años. El X-57 se parecerá más a un Cessna, a diferencia de algunos de los primeros aviones de la NASA, futuristas y elegantes. Su velocidad podría alcanzar los 281 km/h. Sin embargo, sus alas serán únicas… mucho más delgadas de lo habitual y con 14 motores incorporados.

“El problema con el diseño tradicional de aeronaves es que debes dimensionar las alas para tener velocidades seguras de despegue y aterrizaje, de tal manera que el ala tiende a ser más grande de lo que se necesita para la navegación de crucero”, dijo Sean Clarke, uno de los investigadores principales para el proyecto en el Armstrong Flight Research Center de la NASA en Edwards, California.

Para el X-57, los investigadores de la NASA están diseñando alas más estrechas que son eficientes durante el vuelo de crucero y que funcionan mediante motores eléctricos de 60 kilovatios en las puntas de las alas, donde giran propulsores de un metro y medio de ancho.

Para los despegues y aterrizajes, 12 motores más pequeños de 9 kilovatios que alimentan dos propulsores de 60 centímetros de largo se activarán para expulsar aire adicional por encima de las alas y así generar la capacidad de despegue necesaria. Cuando el aeroplano esté volando, los propulsores más pequeños se pliegan de nuevo.

La NASA ya compró el aeroplano Tecnam P2006T de doble motor con cuatro asientos diseñado en Italia que transformará en el X-57. En la primera etapa, la NASA remplazará los motores alimentados por gasolina con otros eléctricos; el objetivo es realizar el despegue dentro de un año. Cambiar el ala tomará otro año o dos, estimó Clarke.

Sus 362 kilogramos de baterías remplazarán los dos asientos traseros y el asiento del copiloto se sustituirá por instrumentos; solo quedará espacio para el piloto. Puede estar en vuelo únicamente durante casi una hora.

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