Cuando asumió su cargo, al que llego de la mano de Francisco “Pancho” Cabrera (ministro de Producción), Mariano Mayer indicaba que “si no lo logramos que una buena cantidad de emprendedores se convierta en pymes, con empleados y crecimiento, vamos a tener un impacto muy pero muy bajo en la economía”, casi como adelantándose a lo que finalmente esta ocurriendo en el país. No es que fuera visionario, sino que era muy consciente de sus incapacidades.

Hoy, Mayer aseguró que la actividad en las pequeñas y medianas empresas está frenada debido a la “incertidumbre” que generan los juicios laborales, y admitió que en 2016 cerraron entre 5.000 y 6.000 pymes en todo el país. Lo cierto es que las mismas leyes laborales estaban en la gestión anterior y no hubo este descomunal cierre de empresas.

Mayer contó que “el tema laboral es el primero que surge” cuando se reúnen con las Pymes, y advirtió que van a dar la “batalla” contra la industria del juicio, en sintonía con las declaraciones del presidente Mauricio Macri, en las que apuntó contra el diputado nacional kirchnerista Héctor Recalde, y dijo que buscarán que “todas las provincias se adhieran a la ley de Riesgos de Trabajo (ART)”.

Continuando en una clara sintonía que baja desde la Rosada, el secretario de las pequeñas y medianas empresas sostuvo que “sería muy fácil tomar medidas cortoplacistas, pero eso tiene patas cortas. Lo mismo pasa con el tipo de cambio. Hemos decidido que lo importante es bajar la inflación. Esta vez, no vamos a buscar competitividad con una devaluación fuerte y siendo más baratos. El que elegimos es el camino más difícil y tortuoso, pero de a poco vamos domando la inflación y el 2018 vamos a estar con muchas mejores tasas”, destacó.

Consultado sobre la situación económica de las Pymes, el funcionario dijo que “hay algunos sectores mejor que otros”, y si bien sostuvo que el sector industrial es el más afectado, resaltó que “cada vez hay menos rojos y más verdes en el semáforo de actividad”.

En ese marco, si bien aclaró que “todos los años nacen y mueren empresas” y que “es importante que el balance sea positivo”, admitió que “el año pasado el neto fue negativo en unas 5.000 a 6.000 PYMES que cerraron”.

Es hora que Francisco Cabrera, incluyendo a Mariano Mayer y todo el equipo del Ministerio de la Producción sean removidos de dichas funciones. La producción de un país no se puede manejar con políticas publicas que apunten a beneficiar al nicho de los emprendedores tecnológicos embanderados con la derecha prebendaría que se agrupa bajo la bandera de la Fundación Endeavor.

El proyecto de país emprendedor quedo relegado a un segundo plano escondido detrás de un capitalismo de amigos. Amigos que por cierto tiene cero conocimiento del entramado emprendedor argentino, como ya esta quedando demostrado.

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