El presidente de la Nación, Mauricio Macri, está muy disconforme con la gestión del ministro de Producción, Francisco “Pancho” Cabrera, hombre de confianza a quien lo unen más de 20 años de amistad pero que no ha logrado implementar ninguna iniciativa para contrarrestar la fuerte caída del consumo y de la producción industrial.

A los pocos meses de debutar como funcionario nacional (luego de haber sido titular de la cartera de Desarrollo Económico de la Ciudad con Macri), Cabrera saltó a la fama por un supuesto romance con la actriz Juanita Viale, que incluyó un viaje a Punta del Este en avión privado.

Si bien la relación nunca fue oficialmente confirmada, el ministro pasaba varias noches por semana en el departamento que la nieta de Mirtha tiene en Belgrano, hasta que la relación se desinfló y “Pancho” volvió con su mujer anterior, lo que le valió el mote de “Latin lover” puesto por el propio Macri, entre risas, durante reuniones de gabinete.

Pasadas las humoradas, la gestión de Cabrera arroja muy malos resultados. La inflación fue mucho más que la prevista, el empleo industrial no para de caer y la prometida lluvia de inversiones nunca llegó.

La gota que rebalsó el vaso fue el programa Precios Transparentes, que apuntaba a reducir el precio de las compras en un pago a cambio de menor financiamiento y terminó siendo la defunción de las cuotas sin ningún efecto positivo para quien abona todo de una vez.

Según la consultora Increase, las ventas totales con tarjetas de crédito y débito cayeron en febrero un 30 por ciento frente a enero, mientras la cantidad de transacciones mermó un 28,3 por ciento, lo que da dimensión del fracaso de la idea estrella de Cabrera. El gobierno ahora está viendo cómo deshacer esta medida, que en las encuestas aparece como principal motivo de malhumor social por encima incluso de la condonación de la deuda del Correo a la familia Macri.

A pesar de que tanto el presidente como Marcos Peña aseguraron que no habrá más cambios de gabinete, es un hecho que para “airear” su gestión Macri buscará cambiar a funcionarios de las áreas más calientes, como es el caso de industria, aunque no le estaría resultando fácil conseguir un nombre de fuste.

Según pudo saber Arg Noticias, habrían existido contactos informales con un exministro de Néstor Kirchner, prestigioso economista muy vinculado a la Unión Industrial Argentina, que hasta hace formó parte de los equipos de Sergio Massa, quien rechazó en forma inmediata el ofrecimiento.

Otra opción sería el economista Dante Sica, consultor de varias empresas y exsecretario de industria, quien no estaría muy convencido de abandonar su actividad privada por un incierto paso a la gestión pública.

En la grilla aparecen también Gustavo Lopetegui, vicejefe de Gabinete y considerado por Macri como sus “ojos” e “inteligencia”, al momento es reacio a asumir responsabilidades que impliquen la obligación de firmar expedientes, ya que se siente más cómodo desde las sombras.

Por último, la nómina de candidatos se completa con el secretario de Comercio, Miguel Braun, número dos de Cabrera y miembro de la familia propietaria de los supermercados La Anónima, aunque por su perfil contrario al proteccionismo y crítico de la industria nacional, no sería bien tomado por la UIA, en momento en que su relación con el gobierno comienza a tensarse. La decisión final, como siempre, está en manos de Macri.

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