La estructura estatal sigue creciendo. Con un total de 21 ministerios, 87 secretarías, 207 subsecretarías y 687 direcciones, más 122 institutos, sin contar universidades y academias se suma un total de 1124 unidades administrativas que están bajo el “radar” del Gobierno Nacional. Esto implica administrarlos y sobre todo “mantenerlos”. Así lo indicó un relevamiento de la Fundación Libertad y Progreso (LyP).

En este contexto, Mauricio Macri recibió críticas por no avanzar en el recorte del gasto público prometido, sino aumentarlo.

Si bien el grueso del gasto presupuestario son subsidios a la energía, el transporte y los planes sociales, Macri incrementó un 25% promedio la estructura del Estado, pese a haber prometido una reducción y a haber despedido 11.000 contratados.

Voceros del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguraron al diario La Nación que se cumplirá la meta fiscal prevista de un déficit de 4,2% del PBI para 2017; 3,2% para 2018, y 2,2% para 2019. Pero el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen estima que el rojo será de 8% este año.

Dujovne había prometido recién asumido que recortaría el gasto del Estado, pero nada de esto ocurrió.

Según LyP, Cristina Kirchner asumió con 10 ministerios en 2007 y dejó el poder con 16 (aumentó 60%). Pero Macri creó cinco, los aumentó a 21 (31% y 110% desde 2007). La ex presidenta tomó el poder con 50 secretarías de Estado y lo dejó con 70 (40%). Macri las elevo a 87 (24% y 74%). La ex mandataria tenía 92 subsecretarías de Estado y dejó 169 (83%). Macri las incrementó a 207 (22% y 125%).

El Presidente, además, elevó las direcciones nacionales y generales a 687 y los institutos y organismos, a 122. Hay 1124 unidades administrativas jerárquicas en el Poder Ejecutivo. Y aún faltan contar cientos de direcciones y coordinaciones generales.

Según el último relevamiento de FIEL, en 2003 el sector público nacional tenía 460.000 empleados. En 2016 llegó a 739.000. Creció un 61%. Si Macri quisiera reunirlos no le alcanzaría con el Centro Cultural Kirchner. Necesitaría 15 estadios como el de Boca Juniors.

Si se agregan provincias y municipios, en 2003 la planta era de 2.210.000 y en 2016, de 3.579.000.

En FIEL estiman que este año rondaría los 3,8 millones de empleados públicos en el país. Más que la población de Uruguay.

La estrategia de diversificar el poder sin “superministros” cuesta dinero. Cada ministerio nuevo no es inocuo: genera al menos dos o tres secretarías de Estado, que a su vez generan dos o más subsecretarías y a su vez crean dos o más direcciones -nacionales, generales, coordinaciones y departamentos-.

“El Gobierno tiene una visión integral. El BCRA sube las tasas por la inflación, pero lo que se hace en materia de gasto es un error que paga el sector privado: es como frenar el auto con el freno de mano pero acelerar el motor”, dijo Nielsen.

Cada estructura implica secretarías privadas, una secretaría legal y técnica, tesorería, auditoría, recursos humanos, relaciones públicas, prensa, relaciones con el exterior, mesa de entradas, autos, choferes, edificios y teléfonos celulares.

Etchebarne y Manuel Solanet, de LyP, propusieron sin éxito al Gobierno bajar de 21 a 7 ministerios, crear 23 viceministros, eliminar las 87 secretarías y las 207 subsecretarías, bajar de 687 direcciones a 91 y de 122 institutos a 98.

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