El presidente Mauricio Macri aclaró que no quiere “una Argentina con más del 32 % de la población en la pobreza”. Recordó haber pedido que lo juzguen por si pudo o no reducir la pobreza, pero advirtió que “de ese lugar se sale trabajando, no por una ley. Si es por una ley… ¿para qué nos quedamos cortos?”

En clara referencia a la emergencia social promovida desde agrupaciones sociales y la oposición, retrucó: “En vez de un millón de puestos de trabajo, pongamos cinco millones y ya resolvimos todo. O un decreto mío. Sería maravilloso que fuese tan simple”. Y en una referencia a la recordada frase del expresidente Eduardo Duhalde, señaló: “Tenemos que abandonar esa creencia de que estamos condenados al éxito. Nos hizo mucho mal. Eso fue lo que generó la cultura del atajo, la cultura de la avivada”.

Con todo, aclaró que las propuestas que puedan hacerle al Gobierno “las vamos a evaluar. Yo no me creo el dueño de la verdad y trato de hacer lo mejor posible mi tarea. Siempre estoy abierto. Estoy siempre esperando una buena propuesta para tratar de implementarla”.

Con relación a Cristina Fernández de Kirchner contrastó la opinión de la expresidenta y la del periodismo: “Ella dice que yo la persigo a ella y a toda la familia y ustedes dicen que yo la protejo. Pónganse de acuerdo”.

macri“Lo que yo he tratado de hacer es bajar una línea clara, con la responsabilidad que tiene ser presidente de la República, de que quiero una Justicia independiente. Quiero saber la verdad en tiempos razonables. La verdad no se puede saber, tal vez, en un año, pero tampoco en diez, como ha venido tardando la Justicia para esclarecer hechos de corrupción. Yo espero que en un tiempo razonablemente rápido se sepa qué es lo que pasó y que se transmita un mensaje claro desde la Justicia argentina a toda la ciudadanía que se acabó la impunidad en el país. Eso es lo que quiero y no especulo”, remarcó.

Con relación a una eventual reelección en 2019, reiteró que lo que sostuvo es que “es una posibilidad”. Entrevistado por el diario Clarín, puntualizó en ese sentido que “estamos impulsando una transformación, un cambio cultural tan profundo, dejando atrás décadas de populismo, de negación, de conflicto”, por lo que consideró “razonable pensar que los primeros pasos de ese cambio pueden llevar ocho años”.

Dijo ver “bien” a Cambiemos y recordó que se llegó a decir que no llegarían juntos a la elección, “que iba a volar todo por los aires”. Admitió que “todos quieren siempre más espacio, más protagonismo”, y se manifestó “contento” por la “buena convivencia”. “Hay buenos gobernadores radicales con los que trabajamos codo a codo, hay buenos dirigentes radicales en el Gobierno y hay buenos legisladores. Y con Lilita (Carrió) pasamos de una década de absoluta incompatibilidad a tener una relación basada en la confianza y en el afecto. Yo la valoro”.

Respecto de las críticas de la líder de la Coalición Cívica, reiteró que “tenemos distintas visiones. Mi tarea es sumar a la mayor cantidad de argentinos a que sea parte del cambio. No somos todos iguales, pero lo importante es que todos coincidamos en una agenda de mayor institucionalidad, de mayor transparencia, de mayor profesionalidad”. Respecto de cambios a implementarse el año próximo, señaló que él decide modificaciones “cuando siento que alguien no funciona. Si el equipo funciona va a continuar. Nunca hice grandes cambios, ni en Boca ni en la Ciudad”. Aseguró que “el año que viene se juega consolidar este cambio cultural, claramente” y, optimista, remarcó que “por suerte vamos a ganar la elección porque los argentinos van a decir que quieren seguir en esta línea. Porque por más que cueste, por más que va a llevar tiempo, sabemos que es la única, que no hay otra”.

“Ojalá alguien me traiga otra alternativa para tener los mismos resultados más rápido. Pero yo no la veo y mientras no la vea voy a seguir defendiendo mi compromiso de decir la verdad para salir de la pobreza y construir un país que incluya a todos”, insistió.

El presidente rehuyó hablar de candidatos para el próximo año. “Siento que faltan años -dijo-. La prioridad es ocuparnos de los problemas. Y el mandato de la gente es ese. Lo que más aplaude la gente en este sistemático recorrido que he hecho en la Argentina en estos meses es verme trabajando junto a los gobernadores y a los intendentes que no pertenecen a mi partido: la gente quiere eso”.

Respecto de las eventuales candidaturas bonaerenses de Jorge Macri, Elisa Carrió, Esteban Bullrich o Facundo Manes, los definió como “gente valiosa” y aseguró que “cualquiera de ellos podría ser un gran candidato. No lo tengo que elegir ahora”. Empero, descartó a Esteban Bullrich como candidato: “No voy a sacar a uno de los mejores ministros de la historia de Educación por una elección”.

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