Por Rodolfo Llanos. Hoy voy a contarte, querido lector, el futuro de Macri, Massa, el peronismo, el kirchnerismo, los gobernados y de mi bicicleta de carreras. En fin, es domingo y tengo tiempo.

En un país plagado de egoísmo y luchas por intereses personales dos políticos asumieron el riesgo de cambiar el modelo argentino. Muchos se preguntarán cuál es el modelo argentino: nos llevamos las toallas del hotel y difamamos públicamente a la empresa de hospedaje  porque el desayuno prometido en la tarifa no tenía huevos revueltos. Somos fantásticos.

La misión a Davos, en la previa se presentaba como el desafío de volver a poner a la nación en la agenda del mundo. No como potencia, ni siquiera como protagonista. Los argentinos hemos hecho mucho durante todos estos años para ser parte de lo que no se debe hacer como país y como ciudadanía. No solo lo hicieron los políticos, también lo hicimos nosotros los ciudadanos comunes, que hacemos gala del desapego a la ley y al orden.

Mientras que la noticia para los desconocidos de las roscas políticas y sus estrategias pasaba por discutír lo importante que es para el dengue tener un Presidente que habla inglés, Sergio Massa y Mauricio Macri le mostraron al mundo que hay una camada de políticos que pueden, aunque sea momentáneamente, unirse para el bien común y poner en relevancia los intereses nacionales sobre los egos políticos particulares.

Tampoco, querido lector, seamos ingenuos: mientras algunos discuten el inglés americano del Presidente Macri, ellos marcaron claramente cual será el futuro del juego -este que todos llaman poder- y como les gustaría jugarlo.

Massa fue a Davos a darle fortaleza a Macri. Al grito de “fuerza Mauricio, hoy te convertis en un heroe“, Sergio lo acompañó a sol y sombra. Lo mas importante para los que fueron a Davos, de otros mundos menos civilizados que nosotros, es que nadie sabe mucho de Argentina, pero todos saben que hay una raza de caníbales que se llama peronismo y que nació para el poder. A cualquier precio y sin ningún escrúpulo.

macriMacri, en Davos, sin peronismo eran un De la Rua sin el grupo Sushi. Massa fue, se puso la camiseta del peronismo, aunque fácticamente en el peronismo k, decis Massa y salen corriendo todos a buscar la bolsa anti mareos. Él hizo es esfuerzo y lo hizo muy bien por la Argentina.

Pero Massa sabe que la oportunidad llama una vez y el timbre de la puerta sonó. En la entrada estaba Mauricio Macri (chapando fuerte con Juliana). Sergio esperó que terminen de darle rienda suelta al amor y entonces Mauricio, iluminado, le ofreció un trato por demás generoso: “Vos venís y te designo como la oposición”.

Hace meses que vengo diciendo: “el Frente Renovador le va a garantizar gobernabilidad nacional. Massa no va a ir al PJ. Mucho pierde si no gana. Le interesa ser el jefe de la oposición. De la Sota es el alfil pejotista. Galmarini le garantiza la gobernabilidad provincial a Maria Eugenia Vidal y todos van a prepararse para ganar en el 2017 cuando Massa deba reelegirse como Diputado nacional”

Para Macri es un buen acuerdo: sabe que nadie va a poder frenar el regreso de Cristina Fernandez de Kirchner con el Movimiento Nacional Kirchnerista. Para ella, este movimiento que sueña con crear, es la versión superadora del peronismo. Para Macri, el kirchnerismo talibán es un problema. No sabe, y tal vez no pueda frenarlo, de otra manera que no sea utilizando las herramientas del poder judicial. Pero también tiene la certeza que Cristina tiene sus rehenes y soldados en la justicia. Un rompecabezas que necesita tiempo y caja para armar. Ambas cosas, por el momento, no le sobran al Presidente de todos los argentinos.

Volviendo a Massa, este le prometio 3 meses de apoyo (al Presidente) y si los resultados acompañan habrá 3 meses mas de acompañamiento, pero ambos saben que en el 2017 deberán enfrentarse al menos electoral-mente. Si bien, no será un enfrentamiento sanguíneo, habrá heridos y hundidos. Pero ahora las criticas de Massa se las lleva el bueno de Balcarce.

Por estos días, las reuniones de gobernadores e intendentes kirchneristas dejaron un mensaje al público que es lejano a lo que realmente ocurre debajo de la mesa. Le dicen a los medios que la discusión con el gobierno es por las cajas y los repartos provinciales, pero la realidad es que todos tienen “intenciones”. Todos quieren ser el “macho” del PJ. Nadie quiere quedarse afuera del plato y aun, querido lector, falta la etapa donde se van a comer vivos a los derrotados electoral-mente en el 2015. Son caníbales, ya se lo dije. Ojo, también soy peronista (le aclaro que soy de los “peronchos” de este lado de la grieta) y quien sabe si…

Por lo pronto, Macri estuvo en Davos. Trajo promesas de inversión. Mejoro relaciones. Llevo a Massa. Volvió a la Argentina e hizo declaraciones ungiendo a Sergio como “el opositor divino”, pero, no vino con un peso -algo que al menos sirva para pagar los pasajes en la aerolínea comercial con la que viajó-. ¿Habrá comprado chocolates para Antonia en el FreeShop?. Davos fue el punto de partida. Ahora los lideres saben que Mauricio habla inglés. Lo que viene, ojala sea unos millones de confianza, que nos encantaría sea en dolares. Pero no va a ser mañana.

Estamos esperanzados. Los macristas aceptan dialogar con los massistas. Los massistas dialogan con los kichneristas. Los kirchneristas conversan con los peronistas. Los peronistas hablan con los sindicalistas. Los sindicalistas juegan al “anton pirulero” y por ahora no pelean por paritarias. Los laburantes, de este lado de la grieta, vivimos en un mundo de felicidad. La felicidad se esconde cuando vemos el precio de la carne en el supermercados. Los supermercados no dan abasto en la remarcación. La remarcación hace gimnasia todos los días. Todos los días, yo estoy pedaleando. Pedaleando en la bicicleta. Porque la cadena de pagos esta rota y venimos pedaleando hace años.

Si Ud. se pregunta por “la grieta” solo puedo decirles que esta de vacaciones en El Calafate y anuncia que vuelve pronto con un gran acto. Al lado de Sabatella, porque de actos nadie sabe tanto como él.

Algo que seguro le cambia la vida: Luisana Lopilato fue nuevamente mamá. Lo demás sigue todo bien, acá en Claromeco, patria de poetas y ciclistas gordos.

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