Obama y su numerosa comitiva partió cerca de las 12.32, casi una hora después de lo previsto, a bordo del Air Force One 90015, un avión Boing 757 modificado, y en medio de un fortísimo operativo de seguridad que incluyó en la pista una veintena de vehículos,
helicópteros y mucho personal del servicio secreto norteamericano, rumbo a Bariloche.

Al pie de la escalerilla lo aguardaba la canciller Susana Malcorra, con quien Obama dialogó unos minutos, en mangas de camisa, acompañado por su esposa Michelle y el embajador en Buenos Aires, Noah Mamet.

El jefe de Estado norteamericano tiene previsto retornar a Estados Unidos esta misma noche, a las 23.30, con lo cual permanecerá en Patagonia unas siete horas.

Los responsables del operativo de seguridad, que comenzaron a organizar la visita hace más de un mes, no brindaron detalles de la actividad del presidente, quien viajó con su esposa Michelle, sus hijas Malia Ann (16) y Natasha (15) y su suegra Marian Shields Robinson, y permanecerán en el Hotel Llao-Llao, donde podría jugar al golf y realizar algún recorrido turístico por la zona.

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