Si hace unos meses el ex futbolista inglés Paul Gascoigne aseguraba estar saliendo de su adicción al alcohol, unas fotos publicadas por The Sun apuntan a una recaída de Gazza.

En las imágenes, tomadas el pasado martes, el mítico centrocampista aparece ensangrentado y aturdido, con una botella de ginebra en las manos. Al parecer, y según el diario británico, el ex jugador, con heridas en la nariz, en la frente y en el labio, fue visto por unos vecinos totalmente desorientado y dando tumbos, por lo que llamaron a la policía.

Cuando los agentes llegaron a la zona, Gascoigne ya no estaba. Dos horas y media después, Gazza llamó a los servicios médicos desde su casa, en el municipio de Poole, en el condado de Dorset, desde donde fue trasladado al hospital.

Hace sólo unos días, el propio ex jugador del Tottenham, del Newcastle y del Lazio reconocía orgulloso que llevaba sobrio más de un año.Este es el último de los incidentes que le han llevado a las páginas no deportivas de los medios.

paul cas

Desde que dejó el fútbol, la vida del jugador ha sido como una montaña rusa. A una boda de cuentos de hadas, siguió una separación y divorcio por motivos de violencia de género. Sheril, su ex esposa, es activa en la lucha contra la violencia de género. El matrimonio tuvo un hijo, Reagan, ahora adulto. Sheril tiene, además, a Bianca y Mason, fruto de una pareja previa a su boda con Gazza, quien adoptó oficialmente a Bianca y Mason.En su día, la boda de Gazza y Sheril superó a la de los Beckham. Ambas parejas se casaron sentados en tronos reales y vendieron las exclusivas a revistas del corazón.

El ocaso de Gazza y la caída en la violencia y el alcoholismo (entrando y saliendo de clínicas de rehabilitación) ha hecho también efecto en sus finanzas. De los millones ha pasado a 80.000 euros, la cifra que ahora se calcula en la que está valorado su patrimonio.

Su agente, Freda Baker, asegura que Gazza “está bien”.Se le ha visto todavía más delgado y demacrado de lo que lo está ahora, aunque ensangrentado y cogido a una botella de ginebra por los suelos, no augura un buen futuro.

Via: ElMundo

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