En las últimas horas, todo parece haber sucedido muy rápido. Luego de que se encontrara la avioneta, tras una intensa búsqueda de 27 días, desde la ANAC confirmaron que además se hallaron restos humanos en el interior de la aeronave. Hoy realizaran estudios de ADN.

Esta mañana, efectivos de la Policía junto a la Prefectura Naval reanudaron los peritajes en la zona en medio de un fuerte hermetismo. Tal es así que al personal que participa de los peritajes les prohibieron que porten sus celulares.

Mientras tanto el aeropuerto de San Fernando se encuentra totalmente custodiado y restringido. Si bien se encuentra operativo, sólo se permite el ingreso de personal que trabaja allí o pasajeros.

Todas las medidas fueron impartidas por la jueza que entiende en la causa, Sandra Arroyo Salgado, que se dirigió al lugar del hallazgo en un helicóptero de Prefectura.

Ayer, la magistrada se reunió con familiares de los tripulantes a quienes les prometió “la más absoluta discreción” durante el proceso de búsqueda y que no dudará en aplicar “las sanciones necesarias” si considera algún exceso en la divulgación de información sobre el caso.

Por otra parte, desde la ANAC realizaron dos vuelos desde San Fernando hacia el destacamento Guazu Guazu, de Prefectura Naval, donde trasladaron a personal de la Junta de Accidentes de Aviación que luego se dirigieron en lanchas hasta la zona del impacto. Además, señalaron que, por orden de Arroyo Salgado, no se les permitió volar en la zona; mientras que se implementó una “restricción de vuelo” para toda la zona.

Ayer por la mañana, se acercaron a la zona del siniestro la jueza Sandra Arroyo Salgado, representantes de la fiscalía, cinco especialistas de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil y los abogados de las familias de los tripulantes para continuar con la causa.

“Estuvimos atendiendo todos los requerimientos, inclusive lo que nos dijeron la gran cantidad de testigos que aseguraban haber visto pasar el avión. En estos 27 días recorrimos más de 363.000 km2 por vía aérea y 17.700 km2 por vía fluvial. Además, con sensores especiales que incluso no teníamos en el país, se monitorearon unos 1.000 km2”, especificó Alejandro Álvarez, director general de Infraestructura de la ANAC, en conferencia de prensa.

En paralelo a la búsqueda de los tripulantes se inició el procedimiento de peritajes sobre el accidente en sí. La idea de los investigadores es encontrar los motivos por los cuales Ronzano y Vega perdieron el control de la nave antes de estrellarse.

De acuerdo con las primeras imágenes difundidas sobre el hallazgo de la nave, la comunidad aeronáutica llegó a una misma conclusión: el avión sufrió una llamada “caída descontrolada”.

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