El médico Marcelo Morante, de la Universidad de La Plata, impulsa una modificación en la ley para legalizar la marihuana de uso medicinal. “El Estado debe dar una respuesta inmediata a los pacientes”, dijo por Radio Noticias.

Un grupo de madres argentinas se sumó a la Marcha Mundial de la Marihuana en reclamo de la legalización del cannabis para uso medicinal. Uno de los usos más comunes del aceite de marihuana se da en el tratamiento de la epilepsia infantil. La Organización No Gubernamental (ONG) “Cannabis Medicinal Argentina” (Cameda) participó de la movilización en Buenos Aires y otras 18 ciudades del país junto a familiares, pacientes y profesionales de la salud que exigen el reconocimiento de los beneficios medicinales de la marihuana en distintos tratamientos para niños.

Marcelo MoranteEn nuestro país tuvo mucha repercusión el caso de Josefina, una nena de 3 años de Villa Gesell que padece de Síndrome de West, un tipo de epilepsia muy agresivo. El uso de aceite de cannabis le permitió reducir drásticamente la cantidad de convulsiones diarias, según recordó el diario porteño La Nación. Después de varios reclamos, su familia consiguió que la Administración Nacional de Medicamentos (Anmat) le autorizara importar el aceite de los Estados Unidos. Esto abrió la puerta para que otros pacientes con padecimientos similares soliciten lo mismo.

Sin embargo, el reclamo pide avanzar un paso más, para lograr la producción del aceite en la Argentina, orientado al tratamiento específico de cada paciente.

Marcelo Morante es médico y profesor adjunto de la cátedra de Medicina Interna de la Universidad Nacional de La Plata. A mediados de marzo fue designado por las autoridades de la casa de estudios como el encargado de investigar los efectos terapéuticos del cannabis. El profesional comenzó a interiorizarse en el uso medicinal de la marihuana luego de que su hermana fuera diagnosticada con neurolupus, y que los tratamientos tradicionales no le hicieran efecto.

La necesidad de encontrar una solución lo llevó a Toronto, donde se realizaban las Jornadas Mundiales de Cannabis Medicinal. En Canadá conoció a Mark Ware, especialista en medicina del dolor del Hospital General de Montreal y del Instituto de Neurología de la misma ciudad, con quien comenzó una relación bilateral de consulta profesional.

“No podemos dejar de cuidar a nuestros pacientes, por ningún motivo se puede despreciar una herramienta que logra que una persona viva mejor, no importa si es por prejuicios o por el desconocimiento de lo que ocurrirá con nuestras matrículas. Los pacientes deben hacer un pedido al gran ausente que es el Estado, si cada usuario medicinal logra que se habilite su consumo no sólo se benefician ellos sino que podrían beneficiar a otras personas en un futuro”, dijo Morante en una entrevista con Radio Noticias.

Morante cree que es urgente el tratamiento de una modificación en la Ley 23.737 que permita a los pacientes acceder a la medicación: “Es necesario un Estado presente con un rol comprometido, porque a los pacientes los asiste el Derecho de poder intentar hacer algo por su dolor. Si esos usuarios encuentran en el cannabis un paliativo, el Estado debe darles una respuesta inmediata, independientemente si es una sustancia prohibida”.

Proyecto.

El especialista consideró que las autoridades argentinas deberán prestar atención a lo que ocurre en materia de legislación de drogas en dos países limítrofes: Uruguay por la despenalización y, principalmente, Chile donde el Estado promovió la creación de una plantación medicinal de marihuana en Santiago.

Este año, desde el pueblo natal de Morante, General LaMadrid, se llevó la iniciativa al Congreso para que les permita cultivar marihuana para uso medicinal (también como una forma de darle impulso a la economía local) y para poder realizar ensayos clínicos. En marzo, diputados de distintos bloques presentaron un proyecto de ley para despenalizar el consumo de marihuana para uso terapéutico, impulsado por la legisladora del Frente para la Victoria (FpV) Diana Conti.

HIV y Cáncer.

En tanto, la ONG Mamá Cultiva se encarga de difundir información sobre el uso medicinal del aceite de cannabis e impulsa la legalización del autocultivo de la planta de marihuana. La entidad está integrada por 16 familias con niños que tienen, en su mayoría, epilepsia refractaria, aunque también hay casos de pacientes con HIV y cáncer.

“En los pacientes con HIV, el cannabis ayuda a contrarrestar los efectos de los medicamentos retrovirales, mientras que en los pacientes con cáncer, disminuye el dolor, ayuda a recuperar el apetito y alivia las náuseas”, explicó a la agencia Télam Mariana Quiroga, una de las integrantes de la ONG y madre de Lara, quien tiene 14 años y padece epilepsia refractaria. “El cannabis medicinal funciona, devuelve a la vida a nuestros hijos que fueron abandonados por el sistema, encontramos un alivio a la desesperación”, agregó la mujer.

“No es apología de la droga”.

En la entrevista con Radio Noticias, Morante dejó en claro que la búsqueda apunta regular el uso medicinal del cannabis. “No estamos hablando de la legalización, sino de regular el uso medicinal. Para eso se requiere educación médica e investigación. Hay una ausencia del Estado y de la medicina en los distintos casos, en los que los familiares recurren a fabricaciones caseras en medio de la desesperación”, sostuvo.

Morante agregó que el efecto adverso que tiene hoy el cannabis medicinal en el país es que, para conseguirlo, “los pacientes se terminan vinculando con el narcotráfico”. Y aclaró: “No es una planta milagrosa ni se pretende que reemplace a los medicamentos. Yo no soy apologista de la droga, no promuevo el uso recreativo del cannabis, sino su estudio en el ámbito médico para mejorar la calidad de vida de miles de pacientes. El cannabis no viene a reemplazar, sino a complementar. No hay una sola forma que resuelva toda la problemática, si pensamos que el cannabis viene a resolvernos todo, no va a resultar”.

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