Desde el Gobierno Nacional ya se alzaron varias voces a favor de una reforma integral Laboral en nuestro país. Luego de que se decretara y concretara la misma en Brasil, aquí se tomó mucho mas impulso en lo que será una serie de modificaciones que cambiarán totalmente la forma de vivir de los argentinos.

Luego de esta noticias, un importante grupo de empresarios de nuestro país aumentó la presión sobre el Gobierno, y éste, comenzó a definir de que forma y cómo se implementara un sistema similar en Argentina. Por ello, para Macri resulta de vital importancia un triunfo oficialista en las próximas elecciones, el proceso de votación será extenso y reñido, en ambas Cámaras y para ello, Cambiemos necesita mucho más que sólo quórum.

¿Cuáles son los principales puntos introducidos en la Reforma Laboral de Brasil? (que en nuestro país algunos esperan con ansias y otros temen sean aplicados):

1º) Las convenciones y acuerdos colectivos en las empresas, prevalecerán sobre las disposiciones legales, en temas como: vacaciones y pausas o descansos. Esto quiere decir que queda a “libertad” del empleador el determinar como se manejara el sistema de licencias y de “breaks” para almuerzos y similares.

2º) Queda fuera del área de negociación asuntos como el salario mínimo, el aguinaldo o los aportes a un fondo de garantía que el empleado recupera en caso de ser despedido, así como la licencia por maternidad, la prima de 50% por horas suplementarias (extras) y las normas de seguridad. Dicho de otra manera, los salarios no estarán ajustados a convenciones generales o “tablas”, sino que dependerá de lo que el empleador decida pagar por cada puesto y tipo de labor (misma situación para los aguinaldos). Llama la atención, la temática de la licencia por maternidad, la misma puede llegar a ser reducida y en algunos casos, según el tipo de trabajo, “obligar” a a que la mujer embarazada trabaje prácticamente hasta el parto, y se reintegre rápidamente (con días de licencia a convenir). Cabe destacar, que la mujer embarazada deberá presentar un certificado que indique claramente que no esta habilitada físicamente para realizar una tarea en particular, de estar posibilitada, como se dijo, tendrá que cumplir sus labores.

3º) Posibilidad de ampliar las jornadas de trabajo hasta las 12 horas diarias. Con 36 horas ininterrumpidas de descanso.

4º) Se permitirá pagar salarios sobre una base horario o diaria, pero ya no mensual. El empleador podrá entonces, convocar a un empleado con un mínimo de tres días de antelación y le informará cuál será la jornada de trabajo. Fuera de ese período, el trabajador ya no estará a disposición de la empresa, hasta volver a ser llamado (o no).

5º) Esta ley, además, crea la figura del “trabajador autónomo exclusivo”, que podrá prestar servicios a un único empleador, pero sin vínculo laboral permanente. En nuestro país, implicaría la fomentación del régimen de monotributo, facturando por servicios.

6º) Ya no será obligatorio el aporte sindical.

Estos, son algunos de los puntos más salientes. Se destaca con una rápida lectura, que se “pierden” prácticamente todos los derechos adquiridos durante décadas. Los nuevos vínculos laborales rozan casi lo informal, y por supuesto ya no se podrá hablar en muchos casos de “trabajos estables”. Este sistema laboral potenciará el tipo de trabajo temporal y periódico.

Bajo este contexto, en Argentina se comenzó a realizar un trabajo de “paso a paso” en camino hacía la reforma. Ya fue blanqueada abiertamente desde el oficialismo. El Gobierno comenzó a preparar desde el discurso el terreno para su ofensiva reformista. La denuncia presidencial contra la mafia de los juicios laborales, la multiplicación de intervenciones a los sindicatos, la retórica en pos de modernizar los convenios colectivos en nombre de una mayor competitividad y productividad, y el embate directo contra las protestas callejeras de organizaciones sociales o conflictos laborales como el desalojo de la planta de Pepsico, se inscriben en esa línea.

Desde la vereda de enfrente, los sindicatos ya plantan bandera contra una eventual reforma y llaman a la resistencia en la calle y en las urnas. “No actuar a tiempo sería suicida”, indicaron con preocupación.

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