El reconocido actor Paul Walker murió en un trágico accidente de autos en el año 2013 , cuando todavía grababan escenas de la película Rápidos y Furiosos 7. Universal Studios, a cargo de la película, no sabía si iba a poder o no terminarse ya que el actor, de 40 años, encarnaba uno de los papeles principales.

A pesar del dolor y las dudas, algunos meses después de la muerte de Walker se continuó con la filmación. Lo más sorprendente es que el fallecido Paul Walker sigue apareciendo en distintas escenas, aún en aquellas grabadas luego de su muerte. Esto que al ser visto es emocionante, e impactante, se logró gracias a las últimas tecnologías aplicadas al cine, y a la colaboración de los dos hermanos del actor, que se prestaron a hacer de dobles en algunas escenas.

A pesar que el presupuesto de la película aumentó 50 millones de dólares y que llevó muchísimo esfuerzo extra, el resultado es increíble. Los espectadores aseguran que es muy difícil distinguir cuales escenas fueron realizadas por el verdadero Paul, y cuales por sus hermanos o por técnicas digitales.

Para lograr que Paul reviviera para seguir siendo el inolvidable agente Brian O’Conner se usaron las técnicas más sofisticadas y costosas, como efectos especiales, doblajes y escenas de otras películas que no habían sido utilizadas. Se usó también la técnica CGI para poder generar escenas por computadora.

La despedida a Paul Walker

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