River le ganó esta noche a Boca por 1-0 y se quedó, así, con el primer Superclásico del año en el estadio José María Minella de Mar del Plata.

El gol del equipo que dirige Marcelo Gallardo, que terminó con diez futbolistas por la roja del defensor Jonathan Maidana (37m. ST), lo anotó el volante Leonardo Pisculichi, de penal (18m. PT), quien ya en el banco también se fue expulsado (39m. ST).

El conjunto que conduce Rodolfo Arruabarrena terminó con ocho jugadores por las expulsiones de los laterales Jonathan Silva (10m. PT) y Gino Peruzzi (20m. ST) y del marcador central Daniel Díaz (33m. ST).

El próximo superclásico se llevará a cabo el sábado siguiente a las 22.10 en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza.

Los primeros 45 minutos mostraron la peor cara de Boca, sin fútbol, con mucha vehemencia de sus jugadores en su afán de imponer personalidad y un esquema de juego, al menos cuestionable, y definitivamente ineficaz; y una buena de River, con orden, criterio y efectividad, a cuestas de un rival que dio muchísimas ventajas en casi todas sus líneas.

El 4-3-1-2 que dispuso Arruabarrena se resquebrajó con la pronta e infantil expulsión de Silva a los 10 minutos, por una patada innecesaria sobre Gabriel Mercado (se fue lesionado por un golpe en el tobillo derecho), y el penal que “regaló” Tevez, a los 18 (mano dentro del área), que Pisculichi, el futbolista más claro del partido, cambió por gol.

superclasico-2En menos de 10 minutos Boca le dejó servido el clásico a River, que con un 4-2-3-1 y sin hacer demasiado (o casi nada), se fue al vestuario 1-0 en el marcador.
Antes solo hubo una sola jugada de gol por lado: a los 30 Tevez tuvo el empate, pero demoró en la definición y Maidana salvó a su equipo; y a los 37 Agustín Orión evitó el 2-0 frente a un remate de Pisculichi; y además muchas patadas, tanto de un equipo como el otro, y un par de errores del árbitro Patricio Loustau, que debió expulsar a Daniel Osvaldo y a Andrés Cubas, por doble amonestación, y también sancionar un penal de Peruzzi sobre Lucas Alario.

Los segundos 45 minutos no variaron mucho respecto de los primeros: Boca fue un equipo pobre en todos los aspectos del juego y River mantuvo el orden y a partir de eso justificó el triunfo.

Pero además el conjunto de Arruabarrena se repitió en las faltas violentas y se quedó con ocho jugadores por las expulsiones de Peruzzi y Díaz, a los 20 y 34 minutos, respectivamente.

El equipo de Gallardo, sobre el final, sufrió la roja de Maidana, a los 37, y de Pisculichi (ya en el banco), a los 39, y se quedó con el primer superclásico del año, muy violento y con poquísimo fútbol.

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