PABLO MANCILLA. Luego de las elecciones del último domingo, Salta ya no será la misma, al menos tal como la conocíamos. El resultado electoral nos muestra un escenario distinto para la política en la provincia. Como si un cambio de Régimen se gestara súbita y cognitivamente, anunciando el comienzo de un nuevo ciclo.

Siempre los comportamientos de masas fueron fenómenos de comprensión compleja, no resulta sencillo adquirir ese conocimiento, incluso para los iluminados del marketing. Encontramos dos ejemplos claros sobre esta idea, en la descomunal campaña electoral desarrolladas tantos por el frente Cambiemos Salta, como por el Frente de Unidad y Renovación. Invirtieron fortunas inundando las redes sociales, con slogans y mensajes subliminales. Ostentan el confort que otorgan los aparatos de poder, decían ser distintos uno de otro, aunque parecían tan iguales, representaban a un mismo espacio aunque lo negaron y en esa dualidad, era claro que solo uno de los dos podía ganar y ya sabemos cuál fue el resultado obtenido.

Distinto es el caso del espacio liderado por Sergio Leavy en el frente de Unidad Ciudadana, la campaña fue austera pero el mensaje fue claro, se mantuvo en un sopor de coherencia y siempre dominó la escena, fue contando su propuesta y convenciendo a cada salteño con el que hablaba, fue un peronista hablando de peronismo, militando y aglutinando dirigentes. En resumidas cuentas fue distinto, pero la esencia era la misma que al comienzo y fue esa la clave, para ser distinto a los otros.

Estamos en Salta ante el comienzo de un nuevo ciclo, o como diría Urtubey: “ante un cambio de paradigma”. Esto siempre genera grandes cataclismos y nuevas oportunidades, pero también surgen nuevos líderes. Y aquí Sergio Leavy vuelve a dominar la escena, se muestra un líder genuino y carismático, cuenta con la aprobación del voto popular y la contundencia suficiente para que nadie pueda negar ese liderazgo en la provincia.

El resultado fue el mismo para todas las categorías en el departamento San Martín, “clave en la contienda”. Las dos bancas a diputados logradas por Manuel Pailler y Gladys Paredes, nos muestra este fenómeno en su justa dimensión, duplicaron en votos a Gustavo Scavuzzo candidato Oficialista, quien quedó tercero cómodo y fuera de la contienda, perdiendo la representación del PJ Sanmartiniano en la cámara. En los Concejos Deliberante se repitió la tendencia, el Partido de la Victoria logró los mejores lugares, en Tartagal por ejemplo conquistó 7 bancas sobre 11 en juego y otra vez el PJ y el PRS local no llegaron al piso mínimo y será el tercer periodo consecutivo sin lograr una banca.

En Gral Mosconi el PV obtuvo 6 concejalías sobre 9 totales, superando ampliamente al Intendente Renovador Isidro Ruarte, complicado por denuncias graves de operaciones fraudulentas a la administración pública, e incumplimiento a los deberes de funcionario que involucra al propio jefe comunal, Gremialistas, empleados deshonestos y miembros del gabinete municipal.

Sin duda estas elecciones dejaron muchas enseñanzas. Para el gobierno de la provincia y su gabinete, dejó solo aplazos y castigos, auto producidos, por la torpeza de copiar la trampa radical del 30, reeditando aquel famoso “Diario de Irigoyen”, a una versión más actual y tecnológica pero con un gobernador desinformado. Tendrán que saber leer el mensaje del domingo en las urnas, están obligados. Ya lo dijo, quien fue sin duda el mayor responsable de la derrota, Andrés Zottos: “Uno aprende más cuando pierde que cuando gana”.

Si algo quedó claro además, es que el boom del Pro en todo el país, continúa vigente, tuvo apoyo masivo pero sin obtener mayoría en ninguna cámara.

En Salta Urtubey reafirmará su liderazgo en el PJ, pero leavy empieza a conducir al Peronismo y también a los inconversos. Son los efectos colaterales de un resultado anunciado, por la negación patológica, por haber CAMBIADO tanto en tan poco tiempo y tanto que la gente los termino CAMBIANDO a ellos.

Sabiamente reza la obra titulada: “QUIEN QUIERA OIR QUE OIGA”

Cuando no recordamos lo que nos pasa, nos puede suceder la misma cosa. Son esas mismas cosas que nos marginan, nos matan la memoria, nos queman las ideas, nos quitan las palabras…

Lito Nebbia.

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