El intendente de Salta Gustavo Sáenz se sumó a Cambiemos y apoyará un frente con el macrismo, abandonando el espacio liderado por Sergio Massa. Un golpe ético y moral para el espacio que le dio, al salteño, presencia nacional.

El intendente salteño acordó con Frigerio, en su visita de la Última semana, que el frente en común se llamaría “Cambiemos por Salta” y no será la reedición del frente Salta Somos Todos, tal como trataron de venderle a la sociedad, sino un esfuerzo negociado con el mismisimo Presidente de la Nación para tratar de para sacarle a Sergio Massa, a la persona que había elegido como su compañero de formula en su carrera presidencial en el 2015. De paso le daban al macrismo un Diputado Nacional en una provincia que esta deliberadamente en desacuerdo con la gestión presidencial.

Sáenz coqueteó hasta el ultimo momento con el massismo, evitando así que el Frente Renovador pudiera presentar listas y candidatos en la provincia. Se le respeto su posición. La provincia no tendrá un dirigentes que respondan a ese espacio.

El argumento planteado fue que como tenia fondos nacionales, debía decidir en pos de lo mejor para Salta. Esta acción habla a las claras de un jefe de municipal que no supo plantarse ante el poder y negociar lo que necesitaba para su gestión, poniendo sobre la mesa las bases sobre las cuales se fundamentan su posición.

Una vez mas los dirigentes de Salta, de espalda a la sociedad, eligen lo que mas les sirve a sus ambiciones políticas que lo que esta pidiendo su pueblo. Mas de lo mismo.

El error que comete Gustavo Sáenz con su paso hacia CAMBIEMOS, es darle todas las llaves al Senador Juan Carlos Romero para que retorne a la Gobernación en el 2019. Aunque esté lo niega, sus colaboradores incluyen este ítem al momento de cerrar los acuerdos políticos para el armado de sus listas. Se viene Romero 2019.

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