El sector automotor le dio esta semana al Gobierno un motivo que, también, sirve para festejar. Hasta el miércoles se habían patentado durante septiembre 27.000 unidades. Un dato que puede parecer anecdótico pero que guarda un hecho significativo. De esta manera, en lo que va del año se vendieron 646.000 vehículos, lo que significa que se superó ya lo comercializado durante todo el 2015, el último período de presidencia de Cristina de Kirchner. En aquel momento, se habían registrado 644.000 unidades. No son muchos los “brotes verdes” que a esta altura del año puede mostrar el presidente Mauricio Macri con indicadores por arriba de los que heredaron de la gestión kirchnerista.

Entre lo que queda de septiembre y los tres meses siguientes se llegará a cerca de 900.000 unidades lo que lo convertiría en el segundo mejor año de la historia. En el Ministerio de Producción que conduce Francisco Cabrera están eufóricos con estas cifras. Es que en los primeros ochos meses del 2017 se consolida un crecimiento de 31% en las operaciones respecto al mismo período del año pasado.

Este boom de ventas se produce, en gran parte, por la avalancha de vehículos que llegan desde Brasil por la crisis de ese país que pasó de más de 4 millones de unidades a poco más de 2 millones. Para colocar el excedente de producción, las automotrices del país vecino comenzaron a enviar a la Argentina miles de vehículos a precios muy competitivos. Es por eso que durante todo el año pasado y lo que va de este, el mercado local se caracterizó por un festival de bonificaciones. El resultado está a la vista. De los 10 modelos más vendidos, todos tienen origen productivo en ese país y sólo algunas versiones de dos de ellos (Fiat Palio y Renault Sandero) se producen también en la Argentina. Además del “efecto Brasil” también hace su aporte al volumen de ventas general el crecimiento de las importaciones de todos los destinos. Este año, tal como adelantó Ámbito Financiero, serán récord las ventas de 0km que llegan del exterior. Más de 70% de autos que se venden son importados y el 80% de esos vehículos llegan de Brasil.

Esta fuerte competencia que protagonizan las principales marcas no sólo se manifestó en las bonificaciones. También tuvieron impacto en la suba de los precios. En lo que va del año los 0 km aumentaron menos que la inflación. Mientras que el costo de vida subió hasta agosto 15,4% los valores de los 0 km aumentaron en promedio alrededor de 12%.

Otro factor que impulsa la venta de autos es el crecimiento del crédito. De todos los autos que se comercializan, la mitad se hace a través de alguna forma de financiación como los planes de ahorro, líneas de las propias automotrices o bancos. Hay algunos modelos que se venden en un plazo de hasta 24 o 36 meses a tasa de 0%. Y gran parte de la oferta se comercializa con créditos de 9% al 12%.

Lejos de enfriarse, en lo que queda del año, esta tendencia se profundizará. La guerra de desatada por algunas automotrices por liderar o ganar posiciones en el mercado confirma que la última parte del 2017 tendrá la misma agresividad comercial o más que la que se registró hasta ahora. La contracara de esta mayor actividad pasa por la rentabilidad de las terminales y, especialmente, de las concesionarias. Para lograr los exigentes objetivos de ventas que ponen las fábricas en muchos casos se están vendiendo 0 km casi sin ganancia.

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