En estos momentos de estancamiento en la economía mundial, el fomento de la actividad emprendedora es de vital relevancia. Para algunos países es la estrategia clave para el desarrollo económico de una nación.
También es un buen argumento para captar votos en las clases media–media y media–baja. Ser emprendedor exitoso es un aspiracional y en épocas de estanflación puede significar para muchos una salida laboral inmediata.
Todos los gobiernos implementan planes específicos para potenciar el espíritu emprendedor. Algunos manejados y diseñados por consultores que si bien forman parte del ecosistema, como proveedores de servicios, no son emprendedores. Lo cual hace muy dificultoso comprender la dinámica de una actividad vertiginosa y caótica, pero sumamente fructífera.
Es honesto aclarar que el ecosistema emprendedor es algo incómodo para los gobiernos, porque está integrado por múltiples participantes de diferentes envergaduras: individuos, empresas, universidades, ONG y el estado.
Esa a-simetría hace que si no se trabaja con los “networkers” adecuados, todas las medidas terminan siendo improductivas.
Los peores ecosistemas de potenciación del espíritu emprendedor son todos aquellos en que el estado, los consultores y los inversores se arrogan el “derecho de sabiduría” prevaleciendo sobre el “derecho del conocimiento” que desarrollan los emprendedores.
Ante tantas variantes de participantes hace imposible que este mundillo pueda ser manejado por uno solo de los componentes. Eso hace que el mundo emprendedor no pueda ser dominado por un jugador ni por varios agrupados. Los emprendedores están anárquicamente organizados y por lo general, son desarrolladores de ofertas empresariales anti-sistémicas. Eso lo dota de una belleza democrática inigualable.
Vamos a tratar de aclarar algunos mitos, para llamar a reflexionar a todos aquellos que deseen emprender o que estén en posiciones de decisión:
– Si queremos un ecosistemas emprendedores fuertes y dinámico ¿es necesario una educación emprendedora desde el secundario?
Falso: No hay ninguna razón para creer que la educación formal o informal lleven al surgimiento de nuevos y más emprendedores. Es más, existen alguna evidencia de que es irrelevante. El emprendedor es un detector de oportunidades. La formación sirve para darle herramientas valiosas a quien ya tiene ese “espíritu” emprendedor, pero no hará que surjan más emprendedores porque se les asigne una materia en su colegio secundario.
– ¿Los bancos son irrelevantes en el ecosistema emprendedor ya que no les prestan dinero a los que están empezando un negocio?
Falso: es cierto que los bancos, por lo general, no formulan inversiones de riesgo en emprendimientos cuando estos comienzan, pues ese no es el “core” de su negocio, pero ellos ayudan a madurar a los mercados financieros e indirectamente impactan en toda la cadena de valor de la inversión. En Argentina, los bancos casi no son participantes del mundo emprendedor. Situación que debería modificarse a la brevedad, si pretendemos hacer un ecosistema fuerte y maduro. Es rol del estado, legislar para la creación de vehículos de financiamiento nuevos que permitan (y hasta le exijan) a los bancos utilizar parte de su cartera de inversión en start-up.
– ¿Hay un ecosistema emprendedor fuerte cuando hay más emprendimientos iniciándose?
Falso: no hay evidencia de que un incremento del número de nuevas empresas o la formación de nuevos negocios estimule el desarrollo económico. Es muy malo para el ecosistema emprendedor la creación de miles de emprendimientos que después fracasan por la falta de acompañamiento del estado, la altísima burocracia impositiva, la imposibilidad de encontrar personal capacitado o la inexistencia de espacios de inversión de riesgo a dónde acudir.
– Según los emprendedores, los tres retos más importantes son el acceso al talento, la excesiva burocracia impositiva y la falta de inversión semilla.
Verdadero: en cualquier lugar, reunir capital, encontrar talentos, y sobreponerse a la burocracia son tres de los principales retos que los emprendedores deben enfrentar en su camino hacia el éxito.
– ¿La oferta de incentivos (como créditos o rebajas fiscales) a los de capitales de riesgo estimula el ecosistema emprendedor?
Falso: No existen evaluaciones positivas del impacto en el desarrollo de emprendedores cuando el estado beneficia al capital sobre la producción, es más, en muchos países se pone mayor presión sobre la renta financiera. El rol del estado debe ser articulador de fuerzas, por ende en la ecuación de debilidad, no debe canalizar sus esfuerzos en potenciar a la parte más fuerte de esa relación. Imagínense un mundo emprendedor, donde el estado aporte dinero fiscal para que privados compren partes de empresas con dinero del Erario público. El resultado sería un mundo inversor leonino y estrangulador del espíritu emprendedor.
¿La formación de desarrolladores y programadores hace crecer el ecosistema emprendedor?
Rodolfo LlanosVerdadero: si bien en el mundo emprendedor son vitales el rol de los expertos en sistemas, está demostrado que el incremento en la cantidad de programadores beneficia a las grandes empresas más que a los emprendedores, porque les permite captar mayor cantidad de personal y al haber mucha oferta, baja los montos de remuneración de los programadores.
Pero, es importante aclarar, que cuando mayores especialistas existan es más fácil crear productos de alto valor agregado, exportar servicios y crear riqueza.
¿La intervención directa y proteccionista del estado es determinante en el ecosistema emprendedor?
Falso: el excesivo Keynesianismo en el mundo emprendedor genera más corrupción que potenciación. El estado puede ser un gran socio estratégico de los emprendedores, pero cuanto más interviene económicamente en el ecosistema emprendedor se dan las desigualdades que provocan la destrucción del ecosistema. El estado puede acompañar y crear leyes que organicen el ecosistema, ser cliente de emprendedores, aplicar incentivos o desembolsar aportes económicos a los emprendedores con innovación estratégica que potencie los intereses nacionales, a los emprendimientos sociales o que están debajo de la línea de la pobreza, pero nunca deben actuar inyectando capitales en fondos de inversiones, Bancos, V.C. o incubadoras. Si así lo hiciera la destrucción de ese ecosistema está cercana y es irremediable.
Por Rodolfo Llanos

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