Una nueva jornada del segundo juicio por la tragedia ferroviaria de Once se desarrolló hoy en los tribunales de Comodoro Py, en la que están siendo juzgados el exministro kirchnerista Julio De Vido y a Gustavo Simeonoff, quien tenía a su cargo la renegociación de los contratos de concesionarios.

De Vido llegó cerca de las 9.30 de la mañana, acompañado de Maximiliano Rusconi, su abogado defensor. El tribunal, integrado por los jueces Pablo Bertuzzi, Gabriela López Iñíguez y Néstor Costabel debía resolver una serie de planteos realizados por la defensa del diputado, en relación con la falta de fundamento que tendría la acusación, sobre todo por la figura de la coautoría de un estrago culposo y la administración fraudulenta.

En el inicio de la audiencia, la fiscalía a cargo de Juan García Elorrio y la querella de la Oficina Anticorrupción pidieron rechazar la nulidad presentada por De Vido. Rusconi y Gabriel Palmeyro (el otro abogado del exministro) replicaron que ninguno de los acusadores justificó el rechazo de la nulidad y dio respuesta a su planteo e insistieron con su planteo.

Tras un cuarto intermedio de media hora, el Tribunal finalmente desestimó tanto el planteo de nulidad como la absolución pedida por las defensas, extensiva a Simeonoff por considerar que era una “reedición” de planteos hechos previamente, ya rechazados.

A continuación, se pasó a las declaraciones indagatorias, algo a lo que quienes son juzgados pueden negarse e incluso hacerlo en cualquier momento del juicio. “Por asesoramiento de mis defensores no, pero me reservo derecho de hacerlo más adelante”, dijo De Vido. Simeonoff dio una respuesta similar.

Por último, se suscitó una polémica en torno al pedido de que se incorpore como prueba el video en que el escritor Jorge Asis recordó que el maquinista Leonardo Andrada se negó a manejar el tren el día del siniestro y fue asesinado unos días después de cuatro tiros por la espalda sin que le robaran nada.

Según Asís, existe la posibilidad que Andrada hubiera recibido la “sugerencia” de dar una “planchadita”, es decir un “susto”; un pequeño impacto al llegar a la terminal, en un contexto en donde se debatían ciertos extremos económicos en la regulación de la actividad ferroviaria. Tanto las querellas como el tribunal, rechazaron citarlo como testigo.

La posición de la defensa de De Vido

Mediante un comunicado de prensa, Rusconi aseguró más tarde que ni el tribunal ni las querellas “pudieron mencionar un sólo ejemplo en doctrina nacional o extranjera que avale tal desacierto jurídico” que “que permita suponer por ejemplo, que es legítima y sostenible jurídicamente la acusación a nuestro defendido de ser coautor del delito de descarrilamiento culposo”.

Para los abogados del exministro la respuesta del tribunal se limitó a cuestiones formales y “y ha evitado introducirse sobre el fondo de la nulidad y excepción interpuestas”.

Los abogados también se mostraron “preocupados” por la negativa de llamar a declaración testimonial a Asís, ya que es algo que “podría traer una visión alternativa y completamente diferente a la que tienen actualmente los medios de comunicación, fue anulada casi antes de nacer por quienes tienen en su rol procesal la obligación y responsabilidad de velar por la reconstrucción histórica del hecho”.

El juicio se reanuda el 1 de noviembre con las primeras declaraciones testimoniales, que se extenderán hasta el 13 de diciembre.

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