Como antesala de la cumbre de Villa Giardino, un grupo de dirigentes radicales, críticos de la gestión del presidente Macri, se juntaron anoche en el Comité Nacional de la calle Alsina para definir la postura que llevaran al cónclave partidario del próximo fin de semana.

Encabezados por los diputados Ricardo Alfonsín y Miguel Bazze, además de históricos dirigentes radicales como Hipólito Solari Yrigoyen, Leandro Illa, Mabel Bianco y Carlos Casella, el grupo de “rupturistas” manifestó duras críticas al gobierno de Mauricio Macri y al rol que tiene el radicalismo en la alianza Cambiemos.

Los radicales díscolos reclamaron que haya “debate” y que se “abra” el partido para que “todos puedan decir lo que piensan”. Al pasar los oradores fue aumentando la temperatura y muchos hasta se animaron a plantear que la UCR debe “volver a la histórica lista 3” y “tener candidatos propios den todo el país”.

“Nosotros somos orgánicos, los que se fueron son ellos que apoyaron a Macri, traicionando los ideales y la doctrina de la UCR”, dijo con la voz quebrada un histórico dirigente, despertando una cerrada ovación.

Uno de los blancos predilectos fue el ecuatoriano Jaime Durán Barba, gurú político de Macri, a quien acusaron “organizar” la cumbre de Giardino como montaje para que se convalide su estrategia política, en la que los radicales quedan relegados a un segundo plano.

“No necesitamos más funcionarios en el Poder Ejecutivo, no nos vamos a convertir en aplaudidores del PRO”, disparó el diputado Bazze y advirtió que “queremos que el gobierno haga las cosas bien para cumplir con las demandas de la gente”.

En un extenso discurso, el diputado sostuvo también que “no queremos desestabilizar a nadie, pero esto no es una coalición de gobierno” y se quejó de que “no se consulta a la UCR para tomar las decisiones”.

De la vereda de enfrente están los radicales que, conducidos por el exsenador Ernesto Sanz, impulsaron el acuerdo con el PRO en el 2015 y plantean continuarlo en este año clave, en el que la UCR buscará renovar sus bloques parlamentarios y aumentar su presencia en el gabinete del presidente.

El encuentro de Villa Giardino comenzará este viernes 24 a la tarde y promete un debate caliente en que las distintas facciones en pugna apelarán al viejo apotegma de Alem que encomienda que “se rompa, pero que no se doble”. ¿Lo lograrán esta vez?

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