El 13/07/2016 se aprobó en el Congreso de la Nación la Ley, siendo publicada en el B.O. el día 01/08/2016 y entrando en vigencia el pasado 10/08/2016.

Entre los puntos mas destacados de la misma, se encuentran los siguientes, que procederé a enumerar y comentar bajo mi propia óptica.

Con todo lo bueno y malo que eso significa….

Votación de la mencionada ley.
Votación de la mencionada ley.

Partiendo de la base que toda Ley que fomente el crecimiento y sea para beneficio de las Pymes, siempre será bien recibida, en lo personal, siento que no ha cubierto las expectativas que, al menos yo tenia, y entiendo que muchos de los que trabajamos para y por las Pymes, teníamos.

Sobre todo, sabiendo que la “expectativa” uno se la genera, básicamente en mayor o menor medida, de acuerdo a los murmullos, que a veces parecen estruendos, que se van escuchando desde el momento en que se empieza a hablar y a gestar la misma.

Lo primero que plantea la ley en su Titulo I, es el regreso y con carácter permanente del Programa de Recuperación Productiva, los comúnmente denominados REPRO.

Que son los REPRO?

Es un programa a nivel nacional, que brinda asistencia financiera a las Pymes, destinadas a cubrir la diferencia de salarios que las Pymes no pueden afrontar ante situaciones de crisis, que, por supuesto, deben demostrar de forma fehaciente.

Es, a la vez que una ayuda financiera, un menor costo laboral para la empresa en un periodo determinado de tiempo.

Ahora bien: Una ley que se supone que es para darle proyección, desarrollo, dinamismo y crecimiento a las Pymes: Es necesario que empiece con el tratamiento de este tema?

El de entregar un subsidio a las empresas en problemas?

No es un poco anunciar que lo que nos espera para las Pymes en el corto plazo?

No es plantear que la Pyme va a manejarse en un mercado más que difícil, como lo demuestra la actual coyuntura??

Los traicionó el subconsciente al redactar la Ley?

Cómo juega este posicionamiento inicial, psicológicamente hablando, en la cabeza de un Empresario PYME argentino, donde normalmente se maneja en forma intuitiva??

Por supuesto que es bienvenido el regreso del REPRO, pero a mí entender, no debió ser ubicado en el comienzo de una Ley que es de fomento de las Pymes.

Además, expresa que se instruye al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social a realizar las acciones necesarias para que el acceso a los beneficios del Programa de Recuperación Productiva pueda realizarse mediante trámite simplificado para las micro, pequeñas y medianas empresas.

La frase “tramite simplificado” para cualquier argentino medio, suena, como mínimo, digamos, raro.

Aun no hay ningún tipo de comentario acerca de cómo se ejecutara esto, y si será desarrollado en el Decreto Reglamentario de la Ley, o dependerá de la estructura del Ministerio que comanda Triaca.

Ni tampoco expresa el monto asignado como tope al REPRO.

Solo sabemos que se incrementará en un 50% del importe antes vigente, por lo que se estima (de acuerdo a lo planteado por el Dr. Pablo Figueredo en Errepar) que pasará de $ 6.810.- a $ 10.215.-

Luego, en el titulo II, se plantea en su artículo 5, la  eximición del impuesto a la ganancia mínima presunta para los ejercicios que se inicien a partir del 01/01/2017.

Ahora bien, cuantas Microempresas o Pequeñas Empresas, realmente tributan Mínima Presunta?

Si bien en valor absoluto, es un dato que numéricamente puede sonar alto, no lo es en valores relativos.

Y si así lo fuera, y ahora incluyo a las medianas empresas, siendo el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta determinado y efectivamente ingresado por el Contribuyente, un importe que es aplicable como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias en el mismo ejercicio, lo que la Pyme no pague de IGMP, lo deberá pagar en Impuesto a las Ganancias, por lo que el beneficio fiscal, a prima facie, no lo es.

El artículo 6 del mismo título antes mencionado, expresa que se podrá computar como pago a cuenta del impuesto a las ganancias, la totalidad del impuesto a los créditos y débitos en las operaciones bancarias.

Y este, a mi entender es lo más decepcionante de la Ley.

Un impuesto que a mi entender, claramente debe ser eliminado, al menos para las microempresas, las pequeñas y las medianas empresas Tramo 1.

Parece una broma de mal gusto, realmente.

Es tal la voracidad fiscal del Estado argentino, en cabeza de quien recaiga, que ni se piensa en su eliminación, ya que es de recaudación inmediata.

Pero de acuerdo a lo que plantea la Ley, nos dejan tomarnos el 100% del impuesto al debito/crédito bancario (con la limitante propia que expresa la Ley) en el momento de la presentación de la declaración jurada, o sus anticipos, pudiendo ser en el 1er caso mencionado, una espera de 16 meses!!!

Esto ocurre si nos debitan el impuesto al debito/crédito en el 1er mes del ejercicio económico (coincida o no, con el año calendario) más los meses que transcurren para la presentación de la declaración jurada.

Es decir que el diferimiento para poder tomarlo va de un mínimo de 5 meses, a un máximo de 16 meses.

A lo cual le sumamos que si lo recaudado por el fisco en materia de debito/crédito bancario es mayor que el Impuesto a las ganancias, el excedente no lo podemos tomar como saldo a favor, excepto que el futuro Decreto Reglamentario, así lo establezca, pero no es lo que a este momento pasa.

Una auténtica barbaridad, que, sorpresivamente para mi, fue muy bien recibida por muchos medios de comunicación y muchas entidades empresariales.

El artículo 7 de la Ley, y en contraposición a la Resolución de AFIP 3878 de mayo 2016 (que estableció el diferimiento en el pago del IVA al vencimiento del 3er mes acumulado – que no es lo mismo que el pago trimestral de IVA, como salió en casi todos los medios), y a solo 2 meses de la publicación de la Resolución General de AFIP, expresa que las microempresas y las pequeñas empresas podrán ingresar el saldo resultante de la DDJJ de IVA, en la fecha de vencimiento correspondiente al segundo mes inmediato siguiente al de su vencimiento original, es decir que, si bien falta aun llevarlo a la práctica, y entiendo que va por vía de Resolución afipiana, el contribuyente contará con 60 días para el ingreso del saldo de la DDJJ de IVA.

Es decir que desandamos el camino iniciado hace 2 meses atrás, sin importar todo lo burocrático y hasta estresante, que implicó para el Contribuyente, inscribirse en AFIP como Pyme, porque eso de facilitarle las cosas al contribuyente, en estas latitudes, deja bastante que desear.

En el artículo 16 del Capítulo I del Título III (perdón si lo maree) establece la estabilidad fiscal hasta el 31/12/2018 para todos los tributos del ámbito nacional, provincial y municipal, siempre y cuando las provincias adhieran al presente titulo de la Ley….

Cómo?!

Qué?!

Y entonces?!

Es como la pregunta del millón.

Ya no solo el planteo es qué ocurre con la estabilidad fiscal si una provincia no adhiere, sino, más grave aún, es qué pasa si un Municipio de una Provincia no adhiere.

En un país, donde para modificar el Convenio Multilateral de IIBB deben ponerse de acuerdo las 24 jurisdicciones, donde plantear la modificación de la Coparticipación Federal es más que difícil, y la adhesión de todas las jurisdicciones a un organismo de crédito como es el Consejo Federal de Inversiones se dificulta, es importante tener la respuesta al interrogante que se nos plantea lo más rápido posible.

El resto de las medidas, como ser la creación de un bono de crédito fiscal equivalente a un porcentaje del importe de las inversiones en bienes de capital y/u obras de infraestructura que realicen (que ya existía); la posibilidad de solicitar la conversión del crédito fiscal originado en inversiones productivas, que no sea absorbido en el ejercicio, en un bono para cancelar tributos nacionales, incluidos los aduaneros; la elevación del monto de los certificados de crédito fiscal que se otorgan con motivo del régimen de crédito fiscal para educación técnica; la ampliación del alcance del Fondo de Garantías para la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (FOGAPYME), como así también el universo de sujetos que pueden acceder al régimen de bonificación de tasas de interés para créditos financieros; que se permita a las Sociedades de Responsabilidad Limitada la posibilidad de emitir obligaciones negociables, y a las entidades de seguro, invertir en las mismas; y las medidas que propician el favorecimiento de la negociación de pagarés (casi en desuso) en los mercados de valores; y demás, habrá que monitorearlas y ver su evolución, amén de las aclaraciones que vendrán con el Decreto que reglamente la Ley.

Cr. SERGIO LAZZARIN

Dejar una respuesta